viernes, 25 de septiembre de 2026

LO QUE ESCONDE LA PARCELA DE MADARI


Una parcela restuarada con ayuda de la DFB en la localidad de Bermeo se ha convertido en un  reclamo turístico más para los amigos andarines. Una pasarela de 70 metros salva el arroyo Madari y la vegetación que lo circunda. Numerosos especies autóctonas  cubren el terreno, gracias al esforzado trabajo realizado por las cuadrillas forestales de la Diputación foral. El camino elude la carretera y permite adentrarse en un entorno cercano al mar, donde especies como el madroño, la encina, el manzano silvestre, el sauce y el castaño resisten con  el paso del tiempo, El paseo se puede prolongar, ya por asfalto, si se quiere hasta el cabo Matxitxako

 

NUESTRO OTOÑO, A PESAR DE LOS CULTIVOS FORESTALES


Recién estrenado el otoño, no dejamos escapar estas imágenes repletas de color, que se pueden encontrar por parte de nuestros montes, bosques y entornos naturales. Siempre hay rincones, donde la variedad cromática de esta estación nos permite disfrutar, ante tanta monotonía, de intensos verdes generados por los árboles de hoja perenne. Los de hoja caduca también tienen su forma de expresarse; ocres, amarillos, rojos modifican la visión del paisaje.

 

domingo, 30 de agosto de 2026

LOS TEJOS OCULTOS DEL CUETO ANCINO


Podían ser más los fotografiados. Nos centramos en estos cinco ejemplares, de aspecto sólido, con troncos hermosos, con  porte elevado y copas pobladas que se agarran al terreno, resistiendo no muy lejos unos de otros. Estos tejos nos recuerdan que por muchas adversidades que sufran, ellos permaneces estoicos con el transcurso de los años. Pasadas las Hoces de Valdeteja, en las antiguas casas de las  majadas sale una pista que cruza el río, que poco a poco gana altitud y siguiendo la escorrentía nos vamos aproximando a su localización.

 

LOS TEJOS DEL HAYEDO DE VALPORQUERO


Nos adentramos en este frondoso hayedo de Valporquero, menos conocido que sus cuevas, afortunadamente. Un serbal de los cazadores nos da la bienvenida en esta entrada natural. Según avanzamos y subimos por las empinadas cuestas, descubrimos retorcidas formas y figuras que presentan las hayas más vetustas. Otras permanecen en el suelo, dando una segunda oportunidad a sus ancianos troncos, sirviendo de refugio de biodiversidad para otros microorganismos. Acoplados a la roca caliza, en algún caso, los tejos  aquí retratados alternan entre algunos ejemplares jóvenes con otros jóvenes más robustos y ancianos. En esta ocasión, a pesar de la umbría, también encontramos primeros síntomas del cambio del color en las hojas de hayas y tejos fotografiados.

 

POR LOS VALLES PASIEGOS BURGALESES


Un verdadero hallazgo, en cuanto a la biodiversidad encontrada, en este itinerario botánico desde las Machorras a Valdescaño. Recomendable para  realizarla en verano y en otoño, con los árboles cambiando de tonalidad. Aunque, un denominador común observado en las últimas excursiones realizadas, es la pérdida de la hoja, de las especies perennes, e incluso cambiando su color, hacia el ocre y el amarillo. Consecuencia de un cambio climático que avanza a pasos  gigantescos, a pesar de los negacionistas.
Además, si tenéis la oportunidad de visitar la Iglesia de Nuestra Señora de las Nieves, es otro aliciente para comenzar o concluir la ruta.

 

miércoles, 29 de julio de 2026

POR EL CAMINO A LA ERMITA DE SAN PEDRO EN LEMOA


Partiendo de la estación del tren de Lemoa vamos ganando altitud tras atravesar un puente sobre el río Arratia que nos conduce al barrio de Elorriaga final de  nuestro destino. Las débiles precipitaciones muestran un caudal parco y disminuido, con los fresnos, alisos y avellanos que lo circundan vigorosos y frondosos a `pesar de la escasez de agua que los alimente.
Según nos aproximamos a la Ermita; cornejos, espinos albares, laureles, avellanos, nogales, robles ,castaños y encinas asoman a nuestro lento caminar en la subida.
Los frutales (manzanos, higueras, perales) asoman en los huertos de las casas habitadas de este núcleo rural. En el perímetro que delimita la ermita tres notables ejemplares (encina, roble y fresno) dan cobijo y sombra a paseantes y avifauna. Una vistas panorámicas nos permiten realizar una interpretación del paisaje y el vaciado de la montaña para facilitar la labor de la empresa cementera que explota este recurso.
 

TRADICIÓN Y PAISAJE EN ARRATE


Partiendo del parque empresarial de la localidad de Eibar para alcanzar el Santuario de Arrate, las empinadas cuestas nos van descubriendo un paisaje agreste y rural. Caseríos diseminados con nogales y vegetación asociada a la campiña atlántica  (huertos, árboles frutales y ganadería ovina) componen  la estampa visual. Alcanzado nuestro objetivo, el haya se erige en principal protagonista. Distintas formas, portes y copas componen el merendero adyacente al Santuario. Regresamos por el denominado camino de la Virgen, más natural, con plenitud de árboles  y ar bustos autóctonos que lo jalonan en diferentes partes de su recorrido. Las vistas panorámicas nos permiten localizar entornos naturales  que se resisten, en cierta medida, a abandonar los usos gttradicionales.