No importa que los rigores del calor primaveral sacudan el cuerpo de los asistentes a la sexta marcha por la Igualdad de Montija. Un recorrido señalizado para conocer la naturaleza, algún tramo del camino olvidado, el patrimonio religioso, los arroyos que la circundan, los viejos y nuevos caminos que la rodean, las vías del ferrocarril, con el paso del hullero moderno en el tramo final del recorrido. Una buena escusa para recorrer cerca de once kilómetros de trayecto desde Villasante, inicio y final de la actividad, pasando por Edesa, Montecillo y Noceco .
Los arces, rebollos, olmos, avellanos, alisos, fresnos y sauces son representativos de la cubierta vegetal que nos encontramos a lo largo del recorrido. Respecto al cortejo florístico que descubrimos, el gladiolo silvestre, las amapolas y las orquideas (orchis fragans, anacamptis pyramiladis y orchis antrophofora) muestran su esplendor en distintas fases del trayecto.
Transcurridas dos horas y media de duración concluimos el paseo con un bollo preñado y un obsequio entregado por los organizadores. Pero en nuestra mochila la completamos con imágenes del variado patrimonio que atesora esta Merindad.




