domingo, 30 de agosto de 2026

LOS TEJOS OCULTOS DEL CUETO ANCINO


Podían ser más los fotografiados. Nos centramos en estos cinco ejemplares, de aspecto sólido, con troncos hermosos, con  porte elevado y copas pobladas que se agarran al terreno, resistiendo no muy lejos unos de otros. Estos tejos nos recuerdan que por muchas adversidades que sufran, ellos permaneces estoicos con el transcurso de los años. Pasadas las Hoces de Valdeteja, en las antiguas casas de las  majadas sale una pista que cruza el río, que poco a poco gana altitud y siguiendo la escorrentía nos vamos aproximando a su localización.

 

LOS TEJOS DEL HAYEDO DE VALPORQUERO


Nos adentramos en este frondoso hayedo de Valporquero, menos conocido que sus cuevas, afortunadamente. Un serbal de los cazadores nos da la bienvenida en esta entrada natural. Según avanzamos y subimos por las empinadas cuestas, descubrimos retorcidas formas y figuras que presentan las hayas más vetustas. Otras permanecen en el suelo, dando una segunda oportunidad a sus ancianos troncos, sirviendo de refugio de biodiversidad para otros microorganismos. Acoplados a la roca caliza, en algún caso, los tejos  aquí retratados alternan entre algunos ejemplares jóvenes con otros jóvenes más robustos y ancianos. En esta ocasión, a pesar de la umbría, también encontramos primeros síntomas del cambio del color en las hojas de hayas y tejos fotografiados.

 

POR LOS VALLES PASIEGOS BURGALESES


Un verdadero hallazgo, en cuanto a la biodiversidad encontrada, en este itinerario botánico desde las Machorras a Valdescaño. Recomendable para  realizarla en verano y en otoño, con los árboles cambiando de tonalidad. Aunque, un denominador común observado en las últimas excursiones realizadas, es la pérdida de la hoja, de las especies perennes, e incluso cambiando su color, hacia el ocre y el amarillo. Consecuencia de un cambio climático que avanza a pasos  gigantescos, a pesar de los negacionistas.
Además, si tenéis la oportunidad de visitar la Iglesia de Nuestra Señora de las Nieves, es otro aliciente para comenzar o concluir la ruta.

 

miércoles, 29 de julio de 2026

POR EL CAMINO A LA ERMITA DE SAN PEDRO EN LEMOA


Partiendo de la estación del tren de Lemoa vamos ganando altitud tras atravesar un puente sobre el río Arratia que nos conduce al barrio de Elorriaga final de  nuestro destino. Las débiles precipitaciones muestran un caudal parco y disminuido, con los fresnos, alisos y avellanos que lo circundan vigorosos y frondosos a `pesar de la escasez de agua que los alimente.
Según nos aproximamos a la Ermita; cornejos, espinos albares, laureles, avellanos, nogales, robles ,castaños y encinas asoman a nuestro lento caminar en la subida.
Los frutales (manzanos, higueras, perales) asoman en los huertos de las casas habitadas de este núcleo rural. En el perímetro que delimita la ermita tres notables ejemplares (encina, roble y fresno) dan cobijo y sombra a paseantes y avifauna. Una vistas panorámicas nos permiten realizar una interpretación del paisaje y el vaciado de la montaña para facilitar la labor de la empresa cementera que explota este recurso.
 

TRADICIÓN Y PAISAJE EN ARRATE


Partiendo del parque empresarial de la localidad de Eibar para alcanzar el Santuario de Arrate, las empinadas cuestas nos van descubriendo un paisaje agreste y rural. Caseríos diseminados con nogales y vegetación asociada a la campiña atlántica  (huertos, árboles frutales y ganadería ovina) componen  la estampa visual. Alcanzado nuestro objetivo, el haya se erige en principal protagonista. Distintas formas, portes y copas componen el merendero adyacente al Santuario. Regresamos por el denominado camino de la Virgen, más natural, con plenitud de árboles  y ar bustos autóctonos que lo jalonan en diferentes partes de su recorrido. Las vistas panorámicas nos permiten localizar entornos naturales  que se resisten, en cierta medida, a abandonar los usos gttradicionales.

 

LO CERCANO ES LO AUTÓCTONO


Una magnífica iniciativa para restaurar en Bakio  en un monte de utilidad Pública dentro de un área de interés naturalístico. Tras la tala de los cultivos forestales (pinos y eucaliptos) cobran fuerza y vigor especies como; quecus ilex, betula pubescens, quecus robus, quercus pirenayca, castanea sativa y toda su flora asociada a estas especies.
También existe en la parte baja de este paraje un bosque de madroños, que merece la pena recorrer, perfectamente balizado y presenciar como se funde el silencio  de su tránsito con las olas que rompen en los salientes de la costa. Con vistas privilegiadas a San Juan de Gaztelugatxe como se muestran en una imagen del video que acompaña este texto.

domingo, 21 de junio de 2026

60 SEGUNDOS DE RELEVANCIA AUTÓCTONA

Que importante es resaltar las iniciativas de colectivos como esta de Plentziako Heri Lurrak restaurando en el Monte Isuskitza con vegetación autóctona;(avellanos, espino albar, manzanos, perales, endrinos, cerezos).

Esta pequeña atalaya también conserva un roble, un arce y un acebo más maduros que presiden  la zona central del terreno. Por el camino de ascenso, encontramos  muchos manzanos, en la finca colindante. Las lluvias de principios del mes, propiciaron que la vegetación muestre su frondosa cubierta por las distintas especies con las que nos encontramos.  Las mariposas, nos acompañan durante el trayecto, beneficiándose de esta fructuosa primavera que da sus últimos coletazos. En una rama, descubrimos a nuestro plantabosques de cabecera, el arrendajo.