domingo, 19 de mayo de 2013

ECUENTRO Y FIESTA INTERCULTURAL EL SABADO 25 DE MAYO EN BASURTO


os recordamos que el sábado 25 de mayo participaremos activamente en la fiesta intercultural que se celebrará desde las once de la mañana hasta las nueve de la noche en el Centro de Distrito de Basurto en la Calle Zancoeta del citado barrio. Colocaremos la exposición EL BOSQUE Y LA BIOVERSIDAD  sólo visitable durante la mañana y dispondremos de un pequeño stand donde nos podéis conocer en primera persona y conocer las actividades y campañas en las que estamos "emboscados" No falteis a la cita.

miércoles, 8 de mayo de 2013

ORQUÍDEAS DE PIRINEOS

En el número 72 de la revista la magia de viajar por Aragón (Julio-Agosto 2012) cuyos autores son Navarro, José Miguel y Campo, Ramón nos enseñan la riqueza florística de orquídeas que se pueden encontrar en los Pirineos. Un enriquecedor reportaje para abrir boca mientras  nosotros seguimos buscando las que florecen en nuestro territorio. Seguro que nuestro enviado especial en la Región, el "jefe Pardo" da buena cuenta de ellas.









lunes, 6 de mayo de 2013

VISITAS GUIADAS DE PRIMAVERA TXIRPIAL MUSEO DE BELLAS ARTES DE BILBAO

Seguimos a papá-mamá zorzal con cuidado
y observamos cómo cebaba a dos volantones que acababan de abandonar el nido
en el Museo vimos lo cuadros y construimos nuestro nido
en este caso de pájaro carpintero

sábado, 4 de mayo de 2013

COSCOJAR DE MONTAÑO

Primero un enlace de  la Revista Quercus Abril 1996 en el que cita el único enclave de este tipo de especie en nuestro territorio. A continuación un video en el que se muestra la riqueza que atesora en su entorno.



martes, 30 de abril de 2013

260 AÑOS DESDE LA PUBLICACIÓN DE SPECIES PLANTARUM


El magazine que dirige los fines de semana en RNE ( antes de que siga perdiendo oyentes  la emisora) Pepa Fernández  dispone de una sección esta temporada dedicada al latín. En la misma se descubre la relevancia que esta lengua denominada muerta está todavía muy viva y presente en nuestra cultura. Valga un ejemplo de lo que comento en la  didáctica reflexión en voz alta que escribe Fernández González, Pruden, biólogo, especialista en cartografía ambiental:

Mañana, primero de mayo, los botánicos en particular y los naturalistas en general, celebraremos entre otras cosas, la publicación del libro Species Plantarum por parte del célebre naturalista sueco Carlos Linneo y que este año en particular cumple ya 260 (...como pasa el tiempo!)

En este libro se relacionaban todas las especies de plantas conocidas por aquel entonces, que no es poca cosa, pero su mayor valor estriba sobre todo en que aportaba un nuevo sistema taxonómico de ordenación y denominación de las especies: el sistema lineano. 

Poco tiempo necesitó este sistema para desbancar a otras propuestas anteriores más o menos organizadas, de forma que todas las descripciones y clasificaciones de plantas hechas hasta entonces perdieron su validez si no se trasladaban a este nuevo sistema. 

Con anterioridad a esta publicación, las descripciones tanto de plantas como de animales solían consistir en un párrafo escrito en latín en el que se resumían las principales características de la especie, pero sin unas pautas claras, de forma que cada autor describía como mejor entendía y el resultado era que descripciones que leídas no tenían mucho que ver podían referirse a una misma especie, con la confusión que esto llega a crear.



Linneo organiza el mundo vegetal en "cajones" de tamaño descendente hasta acabar en cajitas pequeñas todas colocadas en los cajones correspondientes; estos cajones son en sentido descendente Clase, Orden, Familia, Especie, Subespecie, pudiendo haber divisiones dentro de cada  cajón (subclase p.ej.) y toda esta organización se hace básicamente en función de la forma, disposición y número de las partes florales y más concretamente de los órganos reproductivos de las plantas.

Para referirse a una especie, Linneo hace desaparecer los párrafos descriptivos dejándolo en un sistema binomial compuesto por el nombre del género + el de la especie (p.ej: Ulmus + minor), pero la clave real del éxito de este sistema es que al final de este binomio se añade el nombre de la persona que describe la especie, p.ej: Ulmus minor L.; L. siempre hace referencia al propio Linneo, pero hay muchos otros autores, p.ej:Quercus orocantabrica Rivas-Martínez, Penas, T.E. Díaz & Llamas, el primero farmaceutico y fitosociólogo madrileño, el segundo y el cuarto botánicos leoneses y el tercero asturiano, todos ellos vivos aún.

Como es fácil suponer, esto de dejar uno su propio nombre escrito por ahí es una afán común a la mayoría de la humanidad, que va grabando sus nombres allá donde cree que más repercusión tendrá (en las tapias, en las estatuas, en la corteza de los árboles, encima de unas pinturas rupestres...) dejando constancia las más de las veces de su ignorancia y estupidez. 

En el caso que nos ocupa, este afán se ha visto reflejado en la multiplicación de nombres específicos dados a una misma especie por distintos autores (en el nombre del género sí suelen coincidir, faltaría más) menos mal que para publicar un nombre nuevo hay que tener recogidos una serie de pliegos de herbario con unas características señaladas de antemano, de forma que así cualquiera puede revisar esos pliegos y compararlos con otros para a acaba diciendo: pues son los mismo, pues van a ser dos subespecies distintas, o lo que sea. Un trabajo como este es el que tiene por debajo una obre enciclopédica como es Flora iberica (iberica va sin acento aquí porque es un título también en latín) en la que distintos autores (catedráticos casi todos) se reparte distintos géneros y revisan para cada uno de ellos todas la publicaciones que les hacen referencia y muchos sino todos los pliegos de herbario recogidos para esas especies, haciendo una entresaca que permite tener finalmente una estructura taxonómica bastante limpia. 

Resultado de estas revisiones son también los cambios que periódicamente se producen en los nombres de las especies en función de cual se considere la descripción original válida, cambios que nos vuelven un poco locos a todos.

En fin, que lo sepáis...



miércoles, 24 de abril de 2013

EL MITO DE LOS ÁRBOLES



 Este mito tiene su mejor reflejo en “La batalla de los árboles”, que es un poema atribuido al bardo galés Taliesín, en el que narra cómo Gwyddyon salvó la vida de un grupo de valientes bretones al transformarlos en árboles, sin impedirles que bajo esta forma pudieran pelear contra sus enemigos.
El mismo autor se refiere a otra práctica en este delicado verso:

Cuando surgió la vida
mi creador me dio forma
con la savia de los árboles
y el sabroso jugo de los frutos…
Se sirvió de la malvarrosa de la colina,
de las flores de los árboles y los zarzales…
con las flores de la ortiga…
He sido marcado por Mat…
En mí hay huellas de Gywddyon,
de los sabios hijos de Math
y de lo eterno que hay en la Naturaleza.

El mito de los árboles adquiere solidez al convertirse en un motivo oral, en un poema fácil de repetir al poseer una cadencia y encerrar un mensaje.
Cada árbol tiene una historia oculta, legendaria que contar y solo la contara a quien comprenda que en su tronco, en sus raíces y en sus ramas late la vida de un ser majestuoso.


La Batalla de los Árboles / Cad Goddeu
Las copas de las hayas han retoñado recientemente,
Se han cambiado y renovado.
Cuando el haya prospera con hechizos y letanías,
Las copas de los robles se enmarañan y hay esperanza para los árboles.
He despojado al helecho, con el que descubro todos los secretos,
El viejo Math ap Mathonwy no sabía más que yo.
Con nueve clases de facultades Dios me ha dotado:
Soy fruto de frutos recogidos de nueve clases de árboles:
Ciruelo, membrillo, arandano, morera, frambuesa,
Peral, cerezo negro y blanco, con el serbo en mi participan.
Desde mi sede en Fefynedd una ciudad que es fuerte,
Observe los árboles y las cosas verdes que se apresuraban.
Apartándose de la felicidad se disponían a asumir 
las formas de las principales letras del alfabeto.
Los viajeros se asombraban, lo guerreros se espantaban
Ante la renovación de conflictos 
Como los que causó Gwydion.
Bajo la raíz de la lengua una lucha sumamente terrible,
Y otra furiosa detrás, en la cabeza.
Los alisos de la primera fila iniciaron la refriega,
El sauce y el fresno silvestre tardaron en ordenarse.
El acebo, verde oscuro, tomó una actitud resuelta,
Esta armado con muchas puntas de lanza que hierven la mano.
Con el pisotear del rápido roble, cielo y tierra resuena,
-Recio Guardián de la Puerta- es su nombre en todas las lenguas.
Grande era el argoma en la batalla, y la hiedra en su flor,
El avellano era el arbitro en ese tiempo encantado
Tosco y salvaje era el abeto, cruel el fresno,
No se desvía la medida de un pie, golpea directamente en el corazón.
El abedul, aunque muy noble, tardó mucho en armarse, 
pero no fue por cobardía, sino por su gran tamaño.
El brezo consolaba a la gente exánime,
Los álamos de larga resistencia sufrían mucho en la lucha.
Algunos de ellos eran expulsados del campo de batalla
A causa de los agujeros hechos en ellos por la fuerza del enemigo.
Muy airada estaba la vid, cuyos secuaces son los olmos,
Yo la elogio mucho ante los gobernantes de los reinos.
Fuertes caudillos eran el endrino, con su fruto nocivo,
El espino blanco no amado de naturaleza parecida.
El junco que persigue velozmente, la retama con su cría,
Y la hiniesta que no se comportó bien hasta que la domaron.
El tejo que desparrama dotes estaba malhumorado al margen de la lucha,
Con el saúco lento para arder entre fuegos que chamuscan,
Y la bendita manzana silvestre riendo de orgullo,
Desde el Gorchan de Maelderw junto a la roca.
Resguardados se quedan el ligustro y la madreselva,
Inexpertos en la batalla y el pino cortesano.
Pero yo, aunque menospreciado porque no era grande,
Combatí árboles, en vuestra formación en el campo de Goddeu Brig.

 Nota
"Goddeu Brig" significa Copa de Árboles, es probable que dicha batalla se halla librado en Wiltshire antes que la gente de Gwydion invadiera el Sur de Gales, y según se puede interpretar de las crónicas de Geoffrey de Monmouth en su "Historia de los Reyes de Britania", pudo haber tenido lugar en el siglo IV de nuestra era.
Math ap Mathonwy: Math hijo de Mathonwy, en el Romance galés del ciclo de cuentos del Mabinogi, Gwydion también aparece como vencedor del Otro Mundo, al robar el cerdo sagrado de Pryderi, rey circunstancial del Otro Mundo en reemplazo de Arawn.
Basado en el ciclo mitológico galés, este poema es atribuido a Taliesin, Jefe de Bardos, figura legendaria que se remonta a los tiempos de Arturo, el gran soberano de los britones. Taliesin cuentea el conflicto entre Gwydion, "El Hechicero", quien invoca a los árboles y arbustos de Britania, contra el ejército del "Otro Mundo", liderados por Peblig "El Fuerte", y en último término por su rey Arawn.