viernes, 6 de agosto de 2010



Del blog crónica verde de César Javier-Palacios
El baobab es el árbol mágico de África. En El Principito, su autor, el francés Antoine de Saint-Exupéry, asegura que fue plantado al revés, con las raíces como copa. Según una vieja superstición, si una persona bebe agua en la que se han mojado semillas de baobab quedará protegido del ataque de los cocodrilos. Pero si osa arrancarle una flor morirá devorado por un león.

En la granja Sunland en Modjadjiskloof, a 350 km de Johanesburgo (Sudáfrica), hay un baobab gigante (Adansonia digitata) al que algunos le calculan 6.000 años de edad, considerándole de esta forma el ser vivo más viejo del planeta. Tiene una altura de 22 metros y hacen falta 40 hombres para poder abrazarlo, los mismos que caben cómodamente en su espectacular interior hueco.

Hacia 1989, el señor y la señora Van Heerden compraron la granja Sunland donde se encuentra el gigantesco árbol y decidieron hacer “algo original con él”. El DailyMail le dedicó hace tres años un gran reportaje bajo el titular ¿Te apetece una cerveza en el único bar del mundo que está dentro de un árbol?

Efectivamente. A sus propietarios no se les ocurrió otra tontería que abrir un bar en el interior del baobab. El árbol tiene incluso su propia bodega, con ventilación natural para mantener fría la cerveza. Y por supuesto un tablero de dardos. Cada año recibe más de 7.000 visitantes, ajenos al maltrato dispensado a esta auténtica reliquia viva.

El baobab está considerado en Sudáfrica símbolo de resistencia y tolerancia pero, qué queréis que os diga, esto de abrir una cantina dentro de un árbol venerable me parece una salvajada. Es el grave problema al que se enfrentan los árboles singulares de todo el mundo: la ignorancia. En lugar de cuidarlos como lo que son, ancianos tremendamente frágiles y únicos, nos dedicamos a maltratarlos de mil maneras.

¿Qué pasará cuando se muera-matemos este gran baobab? No habrá recambio posible. Sólo nos quedarán unas pocas fotos y algo de resaca de la última juerga cervecera organizada junto al árbol antes de que se los comiera a todos el león.

domingo, 25 de julio de 2010

REFORESTAR CON CRITERIO



Daphnia; primavera 2010, (Cabezos Fco. Javier y Molina, Luis pag. 18-19)
Los planes, programas y proyectos de restauración forestal se han establecido en España según los óptimos ambientales o de producción maderera olvidando o dejando en un muy segundo plano el aspecto social y generando así una muy negativa desvinculación de la población rural con las repoblaciones y los bosques.
Las repoblaciones de la dictadura tuvieron distintos fines, unos políticos (repoblación de cientos de miles de hectáreas como bandera de éxito). Otros sociales (dar jornales en zonas donde había hambre) o económicas (búsqueda de maximizar la producción forestal con eucaliptos y otras especies forestales) no se priorizaron criterios de sostenibilidad en relación al medio ambiente ni al empleo y riqueza en el medio rural. No todo fue un fracaso. Algunas de ellas han sido un éxito que se han prolongado hasta nuestros días, pero otras, las más, dejan mucho que desear en lo ambiental, social y económico.
Bajo la justificación de la retirada de tierras agrarias marginales y ayuda a las rentas agrarias, se han repoblado cientos de hectáreas sin una estrategia a medio y largo plazo y sin contemplar las necesidades de planificación contra los incendios forestales ni las prioridades de restauración forestal. En cuanto al empleo, ha sido escaso y puntual, sin general por lo tanto una sostenibilidad de éste.
Muestran su preocupación los autores, por un futuro incierto en el que la plantación de árboles para el secuestro de carbono al albor del cambio climático puede convertirse en un desastre si no se integran en políticas forestales y en el tejido productivo, máxime desde el triste conocimiento de que sólo el 13% de nuestras masas forestales tiene algún plan de gestión y que los incendios forestales arrasan miles de hectáreas todos los años, ante el abandono de los montes.
Esgrimen los precursores la idea de que se confunden muchas veces las estrategias con las técnicas, sobre todo cuando se discuten los proyectos únicamente desde la utilización de una especie o un tratamiento del terreno y no se trata con el mismo y prioritario ahínco el objetivo mismo de la restauración. Las técnicas deben estar supeditadas a los objetivos de la estrategia y esta técnicas serán buenas o malas dependiendo de si nos ayudan o no a obtener los fines perseguidos.
Por ello sugieren unos criterios que deben cubrir los aspectos siguientes:
1. Ambientales Cualquier plan o programa de restauración forestal autonómico debe pasar por una evaluación de impacto ambiental de planes y programas, según la legislación vigente.
2. Sociales Las restauraciones forestales deben plantear desde el consenso de las partes implicadas, desde los movimientos sociales hasta las administraciones públicas, especialmente las locales, y las restauraciones deben realizarse por trabajadores formados y remunerados. El voluntariado es una actividad educativa, no productiva.
3. Económicas El producto forestal que originará la restauración forestal es una buena alternativa frente al producto mineral petróleo y no renovable, tanto desde el punto de vista de la balanza comercial del Estado como del de la generación de empleo, así como de costes.
Defiende el argumento basado en la generación de empleo y de riqueza en el sector forestal siendo importante también para romper el divorcio existente entre la ciudadanía y el bosque.
Desgraciadamente, según se desprende de sus palabras, el bosque es visto en muchas ocasiones como un elemento decorativo, incluso como un problema (incendios forestales) y no como un elemento indispensable, necesario y con una gran potencialidad socioeonómica.
P.D: Los autores del texto mantiene una postura sindicalista con respecto al tema que nos ocupa. Es imnportante conocer otros puntos de vista de otras personas que trabajan por el futuro de nuestro planeta.

jueves, 22 de julio de 2010

ESCULTURAS EN EL PAISAJE

"ENCANTO PARTICULAR DE PAISAJE EN QUE LA MANO DEL HOMBRE AÚN NO INSTAURÓ POR AQUÍ EL ARTIFICIO".
Miguel Delibes



Somos esculturas que vamos moldeando el paisaje a lo largo de los años. Y como representantes de estos iconos nos adentramos en el extremo noroccidental de la provincia de Burgos.Cruzando el angosto desfiladero de los Hocinos llegamos a la localidad de Valdenoceda. Paralela a la carretera transita el Ebro encajonado entre el desfiladero y un retorcido bosque de galería por el que discurre el GR 99. A vuela pluma vislumbramos la torre de los Velasco, construcción que data de principios del siglo XV,perteneciente a la familia dominante que enseñoreó con firmeza buena parte de las Merinadades durante la Edad Media. Nuestro primera parada es el magnífico túmulo de El Moreco, en Huidobro, que aparece en la instantánea de arriba. El esquema arquitéctónico de este megalito corresponde a la variedad conocida como sepulcro de corredor: que consta de una cámara circular o poligonal y un largo pasillo de acceso; la estructura interna se levanta con grandes lajas de piedra enhiestas protegidas por un amontonamiento exterior, el túmulo de piedras y tierra.




El contraste del paisaje en esta zona de transición entre el atlántico y el mediterráneo queda inmortalizado en la fotografía de arriba. A la izquierda de la carretera comarcal un inmenso campo verde de alfalfa, curiosamente poblado de gandres bolas de hierba seca, y en una superficie superior pequeñas encinas disiminadas componiendo una curiosa postal venaniega. Proseguimos caminos para encontranos con el arte, en estos cuadernos de repaso.




La Iglesia románica de San Pedro y San Pablo en Gredilla de Sedano data del último tercio del siglo XII. Prsenta una sola nave rectangular cubierta con bóveda de medio cañon, reforzada con arcos perpiaños que se apoyan sobre colunmas simples. También conserva el tambor del ábside y la espadaña a los pies del templo. Pero lo que más sobresale se su construcción, sin duda ninguna, es su portada. Sus arquivoltas están ligeramente apuntadas y las más externa aparece decorada con unos originales y profundos lóbulos que a su vez enmarcan un tímpano presidido por una representación de la Anunciación de la Vírgen. Inspirado en la Anunciación de Silos, el relieve está presidido por la figura de la Vírgen, con un busto que no es el original, fácil de apreciar. A los lados aparecen un arcángel arrodillado y San José apoyado en su cayado. En los extremos figuran San Pedro y San Pablo.




Avanzamos por este enriquecedor territorio burgalés y nos detenemos en la Iglesia románica de San Esteban de Moradillo de Sedano (Donde casose Felix Rodriguez De la Fuente y Miguel Delibes acudía a escuchar misa). Fechada en mil ciento ocheinta y ocho como reza en una de las ventanas del exterior del edificio religioso. El artífice de tan espectacular obra se encuentra influenciado por uno de los maestros de Silos y se piensa que fue también quien trabajó en la Iglesia vecina de Gredilla de Sedano. Su portada debido a ruriqueza iconográfica está considerada como una de las joyas escultóricas del románico del Norte de Castilla. Consta de un tímpano, tres arquivoltas y un grupo escultórico a cada lado. En el tímpano destaca la cuidada imagen del pantocrátor. A su alrededor cuatro ángeles que sostienen unos lienzos con las representaciones del Tetramorfos y que están acompañados por dos grandes figuras de profetas sedantes.

En la primera arquivolta se pueden observar a los veinticuatro ancianos del Apocalípsis tañendo instrumentos musicales. En la segunda están escúlidas escenas dela Matanza de los Inocentes , mezclazadas con representaciones iconográficas de la Anunciación, la Visitación y la Huída a Egipto. Y la tercera aparece cubierta por una exuberante decoración de hojas de acanto. Vigilando las arquivoltas se distinguen un par de grandes figuras, que representan a los evangelistas. Mientras que el conjunto de la portada descansa sobre ocho capiteles con variedad tématica destacando el que representa la última Cena a la izquierda de la puerta de entrada.

El ábside y al torre de la iglesia fueron reemplazdos con posterioridad, siglo XVII. Consta de una nave de tres tramos y cubierta con una bóveda de cañon reforzada con arcos fajones doblados, que arrancan sobre capiteles sostenidos por haces de tres columnas.Llaman la atención sus originales columnas zigzagueantes adosadas a los muros y la representación del vía crucis en pequeñas tallas de maderas en forma de cuadro.



Alimentados por tanta abundancia artística decidimos transitar hacia otro paraje natural. En Covanera, muy cercano al curso del río Rudrón, en el fondo de un descarnado circo rocoso, brota una caudalosa surgencia de origen kárstico denominado como Pozo azul. Se trata de la principal surgencia por la que descargan a la superficie los acuíferos acumulados en los materiales fuertemente kárstificados que forman el anticlinal de Sedano. Considerado el mayor sifón de España, los espeleobuceadores han logrado explorar cerca de dos mil metros de sus inundadas y misteriosas galerías.


Orbaneja del Castillo es un pequeño pueblo que llama la atención por la ármónica conservación de su casco urbano que representa excelentes muestras de la arquitectura tradicional de la zona, caracterizada por el empleo de la piedra para construir las viviendas de dos o tres alturas, rematadas por corredores con balconadas de madera, algunas felizmente pobladas con flores de temporada. Cuenta con la Cueva del Agua que se abre en mitad de la localidad ante el cantil por el que aflora el arroyo que da origen a la cascada y que aparece presidido por un impresionante caserón, encaramado de forma casi misteriosa a los cortados.

La transperencia de las aguas de la cascada de Orbaneja brotan de la cavida de la cueva mencionada con anterioridad. Recorriendo unos metros por las calles de pueblo, hasta que se ven retenidas por una presa de un peculiar molino, aprovechando su fuerza durante siglos, y llegan al borde de la cornisa tobácea desde donde se precipitan en un vertiginoso y escalonado salto de casi cien metros de desnivel. Junto a los diferentes musgos y líquenes que tapizan las rocas, el húmedo microclima creado por la cascada favorece la presencia de otras especies: culandrillo de los pozos, lengua de ciervo y ombligo de venus principalmente.
Saciados por la frescura del paisaje retenido en nuestro disco duro particular, aún nos quedan emociones que guardar en nuestra computadora personal. Una panorámica del curso del río Ebro desde el mirador que se encuentra en la carretera que conduce a Pesquera de Ebro. Desde donde contemplamos en silencio una de las muestras más representativas del poder y la belleza de la que es capaz el tesón de un río. Al otro lado el pueblo abandonado de Cortiguera aparece colgado de los precipicios que se abren al profundo cañon del Ebro.

Una última parada en la localidad de Ahedo de Butrón donde se encuentra el templo de Santa María la Mayor. Presenta una portada rica en iconos escultóricos, entre la que sobresale la adoración de los Magos, reflejada en el tímpano y considerada una de las composciones mejor acabadas del románico español.

P.D: Quedan más experiencias, anécdotas y curiosidades que quedan en el bagaje y la mochila personal de cada viajero.Después de todo, mañana será otro día.

jueves, 15 de julio de 2010

ESTAMOS EN PELIGRO DE EXTINCIÓN


Del blog crónica verde por César Javier Palacios. 2 de Julio de 2010
Los tiempos han cambiado. De ser España (supuestamente) la reserva espiritual de Occidente, algo tan discutible como poco práctico, hemos pasado a convertirnos en la reserva material en biodiversidad de Europa. Nuestra extraordinaria variedad de paisajes, junto con su relativamente buen estado de conservación, nos coloca en el primer puesto del ranking natural, al albergar 85.000 especies de fauna y flora, el 54% del total de las especies europeas.
¿Quién gestiona toda esta riqueza? Se equivocan los que piensan en la Administración como garante de la naturaleza. En la práctica la biodiversidad está en manos de quienes la usan, explotan, conservan y mejoran. ¿Lo adivinan? Efectivamente, la gente del campo, el mundo rural agroganadero y forestal es el generador y custodio de la biodiversidad dentro de los territorios que ocupa, que a fin de cuentas es todo el espacio no urbano.
Desgraciadamente, son malos tiempos para el campo. La crisis del mundo rural está llegando a unos niveles alarmantes, como nunca antes se habían sufrido. Los jóvenes abandonan los pueblos en busca de una vida mejor, porque el campo ya no ofrece futuro, tan sólo refugio a un puñado de ancianos, aferrados a una cultura y unos modos de vida en mayor peligro de extinción que osos y linces. Protegemos las especies pero nos olvidamos de la más importante, de la nuestra, responsable del mantenimiento de un paisaje único logrado tras miles de años de relación directa con la naturaleza.
Ahora pensamos que todo ese pasado no sirve para nada. Que podemos vivir en grandes ciudades, y que cuando en vacaciones o en un fin de semana vayamos al campo nos lo encontraremos todo bien conservado cual perfecto parque temático, con hotelitos rurales y buenos restaurantes de comida casera. ¡Qué equivocados estamos! Arrancados de la tierra, sin raíces, ahogamos nuestro futuro.

miércoles, 30 de junio de 2010

CERRAMOS EL CHIRINGUITO HASTA SETIEMBRE


Por estas fechas estivales, bajamos la persiana como siempre. El centro donde nos reunimos los martes cierra por las tardes, así que nos vemos de nuevo con más brío y energías en Septiembre. Si teneis algo que consultar mandarlo al email de Txirpial, estará operativo, al igual que el blog donde se colocarán cosas relacionadas con lo que nos preocupa y ocupa. También podeis localizarnos en los teléfonos habituales que ya conoceis.

A disfrutar de las vacaciones y pasarlo bien, si os dejan y podeis.

POR LOS CAMINOS DEL "CHICO DE LAS PLANTAS"









“Lo que tiene inercia es difícil de parar. Lo que tiene estabilidad es difícil de tumbar y lo que tiene calidad y verdad es un argumento eterno. El secreto está en empujar y hacer fuerza”.
L.F. Esplá

Y en eso estamos. La “simbiosis” perpetua que aúna a Txirpial y Arbava desde sus inicios es el la crónica visual que este viajero anota en su cuaderno de bitácora. Transcribo las impresiones tras caminar muchas leguas detrás de sus mocasines por las tierras burgalesas de Sedano, Pesquera de Ebro y Turzo. Sin olvidarnos, de la huella impronta custodiada en la caja de pandora personal tras la vista al observatorio de Rocamundo, en las lindes cántabras.






El Tobazo y sus sumideros abruptos, naturales y entrecortados centran nuestra atención al atardecer. De sus aguas espléndidas, yermas y fértiles en minerales brotan unas pequeñas plantas que dan vigor al paisaje. Lástima no haberlo visitado en la estación de las lluvias. Cuando el agua cobra fuerza y de sus aguas emanan suculentas cascadas y torrentes que en esta ocasión simplemente imaginamos.Apresurados por las viandas que nos tienen preparadas en el restaurante “la olma” de Polientes nos desplazamos raudos y veloces al encuentro del resto la familia nómada que esperan al jefe. Llama la curiosidad del viajero, el nombre de la casa de comidas. Y por un momento, retrocede en el tiempo, al contemplar una instantánea en blanco y negro colgada en una de las paredes del local. La vieja olma en todo su esplendor destella en la plaza del pueblo a la vera de la iglesia parroquial. Centra su mirada en ella y parece escuchar estas palabras que la sufrida olma le relata…



Que ingrata resulta con frecuencia la memoria. Con la de historias positivas, fructíferas, gratificantes y alentadoras que he propiciado a todos aquellos que me rodean. Acaso no os queréis acordar de quién fue vuestro primer testigo mudo del vínculo amoroso cobijados bajo un cielo de hojas primaveral; aquellas conversaciones sobre lo divino y lo humano que entablabais bajo la sombra de mi copa en una calurosa tarde de verano; el replicar de campanas grave y pertinaz convocando a los presentes a la misa vespertina de las siete durante el frío otoño; por no mencionar mi pose estoico, rígido y premeditado soportando las altas temperaturas invernales y el espesor de la nieve en mis brazos longevos, firmes y sólidos. Componiendo la más bella silueta de una postal gélida…


Anotadas estas reflexiones en su bloc de notas, el viajero regresa al presente y tan sólo veinticuatro horas después en Pesquera de Ebro se topa con otra instantánea: un viejo tronco, seco y encajonado por un muro de piedra que realza su figura en la parte delantera de la iglesia del pueblo. Y el viajero aposenta su cansado cuerpo en un banco próximo para contemplar el encuadre, mientras de la fina lluvia brotan a lo lejos unas curiosas palabras que tiñen la piel del caminante de cierta nostalgia…


Mi experiencia bicentenaria es mi mejor aval para dar fe y constancia de todos estos hechos. No os olvidéis que desde la posición privilegiada que ocupo, una escultura caricaturesca en la plazuela de cualquier pueblo tradicional, he sufrido también agresiones, a modo de hurto, de pequeños esquejes y ramas. Con posterioridad, mis retoños han brotado en cordeles, veredas, caminos y pedanías. En un intento obstinado de supervivencia y de no decir adiós ante la agónica dolencia que nos acosa: la grafiosis.

Estas sencillas reflexiones, ahora que mi figura se convierte en tronco de leña seca muy diferente a la intensa, áspera y oscura fronda de años precedentes, denotan mi estado de ánimo. Con el transcurrir del tiempo, sólo nos queda acogernos a los avances de la ciencia para que puedan luchar contra la enfermedad y preservar el recurso genético que nos queda.
Este pudiera ser mi testamento, aún sigo siendo el centro de la vida y de los pueblos, el amigo, que cuando se muere se le echa de menos, como a un viejo compañero. Y tan sólo soy un simple olmo común (ulmus minor).


Revitalizado por lo que acaba de escuchar, se da un intervalo lacónico y recuerda haber fotografiado otra especie diferente de olmo en el trayecto sabatino: el ulmus glabra propio de estas latitudes.



Aprovecha este instante para ir repasando y ordenando en su manoseado cuaderno de notas las anotaciones oportunas. Como la presencia de la anancamptis pyramidalis ha sido omnipresente durante toda la jornada.

También como el “lazarillo de las plantas” soportaba amablemente los continuos interrogatorios de los villanos que le acompañan, sin abandonar su enigmática media sonrisa y sin soslayar cualquier cuestión que le demandaban. Como muestra, este pequeño botón a modo de fotografía que destaca la complicidad entre maestro y alumna.

Para no romper el encanto veraniego surge un canto fresco que se oye en la lejanía de las copas del hayedo: el pinzón alerta de la presencia de extraños por sus dominios; la belladona irrumpe con su presencia en la derecha del camino.


Ante tanto sobresalto, vigilados de cerca por la flor de los reyes que se asoma timoratamente sin mostrar sus vergüenzas en todo su esplendor.
Nuestros tres mosqueteros particulares se pliegan a sus exigencias seducidos por sus propiedades adoptando una pose impostada ante la repentina lluvia que se avecina.



Pero por arte de magia y por los poderes que la madre naturaleza le ha obsequiado, nuestro prestidigitador particular, parapetado en su garrocha mágica apenas transcurridos un centenar pasos se transforma en un ciervo de la madera.



Con su paso cansino y corto desplaza al resto de acompañantes ante las proximidades de un antiguo yacimiento minero. Los más interesados se arremolinan en torno al experimentado “chico de las plantas” para profundizar sobre la materia.
Antes de entrar en un angosto desfiladero, tupido por un bosque mixto, una mariposa liba tranquilamente ajena a las cámaras de fotos que inmortalizan ese momento.




Con anterioridad, en la turbera nos habían contado que existían unas florecillas que colonizan estos ecosistemas y poseen una especie de estómagos abiertos. Destacan poderosamente por tratarse de especies carnívoras.




Ahora, es el nuestro quién empieza a delatarnos, con el rugir de sus tripas, haciéndose necesaria la oportuna parada para rellenarlo de caldos y todo tipo de productos gastronómicos, cobijados por la sombra de las hayas y el susurro del arroyo que nos acompaña en nuestro buen yantar.
Saciados nuestros cuerpos proseguimos camino adentrándonos en el curso del arroyo, ahora seco y sin caudal alguno, en busca de curiosos ejemplares de: taxus baccata jóvenes en edad y pequeño porte; prunus mahaleb con cierta vigorosidad y consistencia que no vimos entre tanta sabrosa cubierta vegetal; tilo platicido y tilo cordata en apenas un metro de espacio. Además de otras peculiares especies arbóreas que obnubilaban nuestro tránsito.Retomamos la senda que nunca debimos de abandonar para encontrarnos con la sabina mora que ansiábamos retratar.


Tomando la carretera que conducía a nuestro destino, Pesquera de Ebro, el viajero se detiene para interpretar el paisaje que le ofrece el horizonte. Una masa de chopos en la lejanía, vislumbran en ambas márgenes el curso del río Ebro, rodeados de prados de pasto y distintas especies de árboles, apreciando los distintos estratos arbustivos y las oquedades en las rocas que circundan el valle.


Allá, en la lejanía la iglesia del pueblo marca el punto de llegada de los expedicionarios para saciar la sed. El día va cayendo.





Al día siguiente nos encaminamos en dirección a Turzo. Donde nuestras verdaderas velas, que iluminaron nuestro camino fueron la Orchis coriofora que se mostraba con todo encanto al comienzo de nuestro tranquilo paseo matinal.



Junto con la plantanthera bifolia de la jornada anterior, tan pequeñita ella que contrasta con el detalle de la fotografía, engañando en demasía a los profanos de la materia. Además de ciertas flores endémicas que arropan el GR 99 del camino del Ebro.



Despertamos de este sueño de verano, nos bajamos de las nebulosas celestes, de la luna llena del fin de semana y de los anillos de Saturno, para que esta alegoría resplandezca en el universo de cada uno.




P.D: Vimos muchas más especies, pero todo no es conveniente detallarlo, es mejor que vengais y lo conteis. Un último apunte horneado a ultísima hora por nuestro excepcional guía que dice:
Y otra cosa más, hay al menos cinco o seis orquídeas presentes en la zona incluidas en el catálgo de flora protegida y de las que vimos tres de ellas, Ophrys insectifera, Gymnadenia odoratissima y Epipactis palustris; también vimos otras especies incluidas en el catálogo, como Allium molly, Atropa belladona, Taxus baccata, Petrocoptis pyrenaica o Ruscus aculeatus (este último solo como regulación de su posible aprovechamiento)
Esperamos impacientes vuestros comentarios.

viernes, 18 de junio de 2010

FÁBULA DEL ÁRBOL Y EL GUSANO


Gustavo Duch. Norte de Castilla, 1 de junio de 2010

Como el genial escritor Terry Pratchett, pienso en un mundo fantástico donde conviven unos árboles mucho más viejos que las milenarias secuoyas junto a unos gusanitos efímeros, que nacen con el alba y siempre, siempre mueren mucho antes de caer el Sol.
Al abrir los ojos aquel árbol ‘trilenario’, doscientos años después del parpadeo anterior, -que ese es su ritmo normal- lo vio todo totalmente cambiado. Por arte de magia, de birlibirloque, en un abrir y cerrar de ojos –y no es metafórico- el pueblo que divisaba desde sus ramas más altas estaba completamente arruinado, como si hubiera sufrido el peor de los bombardeos. Los huertos que le rodeaban, los molinos, los corrales de las gallinas, las niñas y niños jugando, las vacas pastando… , todo aquel último registro en su retina de madera, había sido sustituido por un inmenso, monótono y verde campo de maíz. Su estremecimiento estaba acompañado de una sensación nueva, como un pinchazo en su tronco. Allí tenía clavado un letrero que indicaba que estaba rodeado de maíz transgénico. Rompió en lágrimas de savia clara. No, no era por el espina en su tronco, su lloró surgió cuando descubrió -a su ritmo parsimonioso- que los hermanos del bosque con los que formaba aquella hermosa comunidad, también, en un visto y no visto, lo habían abandonado. -¿Dónde fueron? ¿Por qué no me avisaron? No quedaba rastro de ellos.
Sumergidos en ese mundo verde y aburrido, a la sombra del viejo gigante, dos gusanos efímeros en la mitad de sus vidas conversaban mientras mordisqueaban unas hojas. ¿Sabes que me han explicado? – pregunta el más risueño de ellos- Hace muchos años, aquí se comía maíz pero también lechugas, acelgas, coles… y con esos alimentos vivíamos mucho más tiempo que ahora. ¡Qué en esos tiempos el Sol se escondía para volver a salir! Entonces además de nosotros vivían en este mundo otros animales parecidos a nuestros tatarabuelos. Hablan de unos gusanos que no se arrastraban por el suelo como nosotros, tenían alas de colores que les permitían volar. Otros gusanos eran ciegos y vivían comiendo tierra que luego expulsaban. Sólo se les veía cuando llovía. Incluso existían unos gusanos babosos que cargaban un caparazón sobre sus espaldas. ¡Qué cosas más espléndidas! – enumeraba mientras sus pupilas centelleaban- No creo en las leyendas -contestaba el otro gusano- Mira, mi padre dice que el siempre lo vio todo igual. Y lo mismo el padre de su padre. Son cuentos para gusanos chicos, para pasar el rato. ¿Cómo vas a pensar en gusanos voladores? Qué, ¿llevaban, antenas en la cabeza? Ja ja ja – se burla- Y el Sol siempre está ahí quieto, ¿lo has visto moverse? Entonces, ¿cómo quieres que se esconda para volver a salir? Y siguieron con su régimen de maíz sin saber que, desde hace para ellos mucho mucho tiempo, lleva una toxina que es la responsable de su corta vida.
¿Es un mundo ficticio? Los transgénicos están en nuestros campos y en nuestras dietas. En los campos su expansión latifundista desplaza millones de familias campesinas, no hay duda. Como un rey Midas al revés, todo lo que toca, lo convierte en pobreza. Y cuando toca cultivos de semillas autóctonas, les contagia su gen modificado, y así, las marca como prisioneras. ¿Será que les cosen dos triángulos invertidos para asfixiarlas en campos de concentración? Será. Y en nuestras dietas los ingerimos de a poquito. Patatas con transgénicos, carne con transgénicos, palomitas de transgénicos y todo enriquecido con sus pesticidas asociados.
¿Y cómo lo afrontamos? Con una clase política subyugada que parecieran abrir y cerrar los ojos al ritmo de esos viejos árboles, y cuando toman conciencia de la realidad –si la toman- se quedan con cara de bobos, incapaces de reaccionar. Otras veces, la mayoría, se comportan como ese gusano incrédulo y arrogante, sin perspectiva, olvidando los principios elementales del Planeta prestado.Lo que Pratchett no supo fue que el gusano curioso decidió valiente trepar por el tronco del árbol. Al llegar a la copa le pidió permiso para probar sus hojas más frescas, sanas y nutritivas, y sin saber cómo, se fue enrollado sobre si mismo, quedando finalmente envuelto por un suave mantel de seda.