Una parcela restuarada con ayuda de la DFB en la localidad de Bermeo se ha convertido en un reclamo turístico más para los amigos andarines. Una pasarela de 70 metros salva el arroyo Madari y la vegetación que lo circunda. Numerosos especies autóctonas cubren el terreno, gracias al esforzado trabajo realizado por las cuadrillas forestales de la Diputación foral. El camino elude la carretera y permite adentrarse en un entorno cercano al mar, donde especies como el madroño, la encina, el manzano silvestre, el sauce y el castaño resisten con el paso del tiempo, El paseo se puede prolongar, ya por asfalto, si se quiere hasta el cabo Matxitxako
No hay comentarios:
Publicar un comentario