Una magnífica iniciativa para restaurar en Bakio en un monte de utilidad Pública dentro de un área de interés naturalístico. Tras la tala de los cultivos forestales (pinos y eucaliptos) cobran fuerza y vigor especies como; quecus ilex, betula pubescens, quecus robus, quercus pirenayca, castanea sativa y toda su flora asociada a estas especies.
También existe en la parte baja de este paraje un bosque de madroños, que merece la pena recorrer, perfectamente balizado y presenciar como se funde el silencio de su tránsito con las olas que rompen en los salientes de la costa. Con vistas privilegiadas a San Juan de Gaztelugatxe como se muestran en una imagen del video que acompaña este texto.