martes, 2 de agosto de 2011
DE BOSQUES Y HOMBRES
Para los más perezosos en la sección videos de nuestro blog teneis un interesante documental dirigido por Yann Artrhus-Bletrand y escrito por la fundación Good Planet e Isabelle Delannoy para conmemorar el Año Internacional de los bosques que nos ocupa y preocupa. Disfrutarlo.
SABINARES, TESTIGOS MUDOS EN EL TIEMPO
FUIENTE: SINC por Adeline Marcos
La gran extensión de estos bosques centenarios en territorio español es la principal característica de los sabinares albares, que se encuentran sobre todo en las zonas más frías entre los 700 y 1.800 metros de altitud, aunque algunas poblaciones pueden localizarse a partir de los 140 metros.
“Las sabinas aprovechan las condiciones de intenso frío creadas por las frecuentes inversiones térmicas que se producen en los sectores sobre los que se instalan, y que les permite competir ventajosamente con especies más sensibles al frío como el pino carrasco (Pinus halepensis) y la sabina mora (Juniperus phoenicia subsp. phoenicia)”, señala a SINC Juan Carlos Guerra Velasco, investigador en el departamento de Geografía de la Universidad de Valladolid.
Pero su capacidad de sobrevivir a las bajas temperaturas invernales y a las sequías estivales actuales se debe a su herencia esteparia. “Muchas de estas masas forestales tienen un carácter relicto, y son indicadores de condiciones fitoclimáticas pasadas en las que esta conífera competiría favorablemente frente a otros taxones”, asegura Guerra Velasco.
Los bosques de sabina representan el testimonio de un paisaje vegetal de hace miles de años. Por esta razón, sus principales masas arbóreas se encuentran en zonas con un duro clima continental.
Sin embargo, a pesar de que ahora su estado de conservación es bueno, “hay excepciones”, recalca el científico. “La disminución de la carga ganadera que soportaban ha provocado que las masas de sabina albar se hayan reconstruido estructuralmente”, manifiesta.
La razón es simple. Las explotaciones de ganado doméstico en el pasado impedían la entrada a los sabinares de especies más competitivas y más “palatables”. Por ello, “hasta hace unos cincuenta años, los sabinares se habían mantenido en masas monoespecíficas controlados por la ganadería extensiva y limitados a áreas de baja productividad o a los espacios entre cultivos”, señala a SINC Lucía De Soto, investigadora postdoctoral en el Centro de Ecología Funcional de la Universidad de Coimbra (Portugal).
Pero en la actualidad, como el pastoreo tradicional se ha reducido de forma considerable, otras especies arbóreas han ido colonizando muchos de los sabinares, que “ahora ya no se componen únicamente de sabina albar, sino de varias especies arbóreas”, apunta a SINC Daniel Montesinos, también investigador postdoctoral en el Centro de Ecología Funcional de la Universidad de Coimbra (Portugal).
A esto se añade la existencia de muchos “bosques nuevos” que evolucionan hacia condiciones de madurez y estabilidad, aunque su germinación y lento crecimiento a veces lo impidan. El abandono de muchos pequeños cultivos ha permitido así “el establecimiento y expansión de la sabina en estos antiguos campos”, indica Montesinos.
Con este cambio en el uso del suelo, los científicos subrayan que los sabinares podrían incrementar su superficie pero en coexistencia con otras especies. “Mantenerlos como los conocemos en la actualidad supondría la recuperación de la ganadería extensiva”, explica el investigador postdoctoral.
Antiguamente, la madera de la sabina albar era utilizada para la construcción y para alimentar al ganado, sobre todo en las zonas demográficamente más deprimidas, como Albacete, Guadalajara, cuenca, Teruel, Soria, Segovia y Burgos. Pero este uso de la madera “provocó que se perdieran las sabinas de mayor tamaño y edad, y que la superficie y densidad de los sabinares resultara drásticamente reducida”, certifica De Soto.
Estas pérdidas se suman a la muy baja tasa de germinación y a un crecimiento muy lento, por lo que “no es una especie propicia para realizar grandes proyectos de reforestación”, recalca la investigadora. Esta es una de las razones por las que, en ocasiones, requieren de planes de gestión para su conservación y la regeneración de masas de sabinar envejecidas y defoliadas.
Además, el abandono de usos tradicionales y el aumento de las temperaturas ha facilitado también el crecimiento de especies especies de sotobosque competidoras que están afectando seriamente la supervivencia de algunos sabinares. Pero la remoción de este sotobosque por medios mecánicos (desbroce) está mejorando las sabinas tratadas, que están rápidamente recuperándose y están brotando nuevas hojas a gran velocidad”, anuncia Montesinos.
Para que los sabinares albares mantengan su estatus de relictos del pasado en el futuro sus usos tienen que cambiar. Ahora se extraen muy pocos pies de sabina albar para leña y construcción tradicional, y entre sus aprovechamientos forestales actuales destacan su uso cinegético, recreativo y educativo. Sin olvidar su principal función: albergar una gran diversidad de flora y fauna a través del tiempo.
PERFÍL DE LA SABINA ALBAR
- Características: La sabina albar es una conífera longeva. Los individuos adultos presentan una altura de entre cuatro y trece metros y prolongan su vida durante más de 300 años, aunque pueden vivir más de 500 años.
- Reproducción: Es una especie dioica, con pies masculinos y femeninos independientes, los primeros sólo producen polen, y las segundas, unas estructuras parecidas a un fruto que en el caso de las sabinas se llaman gálbulos. Además es una especie vecera: se reproduce poco o nada durante varios años para luego concentrar la reproducción en un solo año, de forma sincrónica entre todos los individuos de la población, produciendo miles de frutos por árbol de una sola vez.
- Distribución: Los bosques se extienden desde los Alpes italianos y franceses hasta el centro de Argelia, con una pequeña representación en la isla de Córcega (Francia). Pero el grueso de las masas de sabina se hallan situadas en la mitad este de España y en el norte de Marruecos.
- Hábitat: Juniperus thurifera ocupa, por regla general, espacios de montaña, en un rango altitudinal que abarca desde los excepcionales 140 metros de algunas localidades españolas a los 3.400 metros del Alto Atlas marroquí.
- Tipos: Desde una perspectiva fitoecológica es posible distinguir cuatro tipos básicos de sabinares: sabinares de páramos, sabinares termófilos, sabinares acidófilos y sabinares cantábricos.
- Amenazas: La ausencia de ganadería extensiva, la presencia de especies competidoras, la difícil regeneración natural y sexual, y su lento crecimiento destacan entre sus principales amenazas
domingo, 17 de julio de 2011
EN 2080 LOS ROBLEDALES DEL PAÍS VASCO NO PODRÁN MANTENER SUS POBLACIONES ANTE EL CAMBIO CLIMÁTICO
Un equipo de investigadores ha estudiado la evolución de la futura distribución de los hábitats de los bosques vascos y determina que el cambio climático podría alterar las condiciones necesarias para el crecimiento de un árbol tan representativo de la tierra vasca como el roble (Quercus robur). Según los resultados obtenidos por Neiker-Tecnalia, en la región no se darían las condiciones de humedad y temperatura necesarias para su desarrollo a finales de siglo.
El estudio se ha basado en el supuesto de que en el futuro se cumplirán las condiciones de cambio climático más pesimitas y severas, y señala que para el año 2080 los robledales del País Vasco sufrirían una reducción importante o casi total de su hábitat. Esto sucedería porque en la región, no se darían las condiciones de humedad y temperatura necesarias para su desarrollo. Los técnicos de Neiker-Tecnalia consideran que este estudio pone de manifiesto la tendencia hacia la ‘mediterraneización’ de los bosques de Euskadi.
El centro tecnológico está analizando el posible impacto del cambio climático en la distribución del hábitat de especies forestales, dentro de los proyectos K-Egokitzen y Adaptaclima, financiados por el Gobierno Vasco y la Unión Europea (Interreg IVB SUDOE), respectivamente. Una de las finalidades de ambos proyectos consiste en elaborar metodologías que ayuden a entender cómo serán los hábitats forestales a corto y largo plazo.
En las conclusiones alcanzadas por los investigadores de Neiker-Tecnalia, se aprecia que el roble (Quercus robur) encontrará condiciones favorables para su desarrollo en latitudes cada vez mayores a medida que avance el tiempo.
A partir de los resultados obtenidos, y según la capacidad de dispersión del roble, los robledales tenderían a migrar hacia el norte de Europa. Sin embargo, mantendría su hábitat natural en territorio vasco hasta el año 2080, momento en el que se observa una reducción muy significativa e incluso la casi total desaparición del hábitat de la especie. El roble, aún mostrando una gran capacidad adaptativa ante los cambios climáticos previstos, en 2080 encontraría el umbral de condiciones en las que no podría mantener su población.
Del estudio se desprende que el roble perdería hábitat potencial en favor de otras especies mediterráneas, como el alcornoque. Otros árboles, como el caso del Rebollo, presentes en la geografía vasca, mantendrían sus poblaciones debido a que se adaptan a las condiciones climáticas propias de la región mediterránea.
Las predicciones realizadas para el alcornoque proporcionan uno de los ejemplos más claros de la ‘mediterraneización’ de la parte atlántica de la península Ibérica. A pesar de ser una especie típicamente mediterránea, en Euskadi podrían darse las condiciones adecuadas para su desarrollo a lo largo de la década de los ochenta del presente siglo.
Ello no implica que las especies mediterráneas vayan a sustituir a las que existen actualmente, ya que el estudio se ha llevado a cabo utilizando modelos estadísticos cuyos resultados no dicen donde se encontrará una especie en el futuro, sino dónde se dará una relación de condiciones climáticas parecidas a las que se dan donde se encuentra actualmente. Además, la distribución real de una especie está condicionada por una infinidad de factores que dichos modelos no tienen en cuenta, como puede ser la competencia entre especies, la capacidad de dispersión o la capacidad adaptativa a los cambios ambientales.
En el estudio de la evolución del hábitat, los científicos han tenido en cuenta un total de 19 variables bioclimáticas, entre las que se encuentran la temperatura media anual, máxima temperatura del trimestre más calido, mínima temperatura del trimestre más frío, precipitación anual o la precipitación en el trimestre más húmedo y en el más seco. Las conclusiones, por tanto, de esta investigación deberán ser complementadas en un futuro con nuevas variables que, al igual que las bioclimáticas, afectan a la distribución de las especies arbóreas.
sábado, 2 de julio de 2011
ÚLTIMAS NOTICIAS SOBRE MONTAÑA ALAVESA
Para los y las interesadas en la salida por la zona de la montaña alavesa del último fin de semana de Setiembre (23 al 25) de momento no se ha reservado nada, ya que apretando la temporada de vaciones no se llega a un número consesuado de personas necesarias para hacer la reserva. A principios de Setiembre entre el 1 y el 6 se convocará de nuevo a los participantes y entonces se realizarán todos los pasos necesarios para formalizar la reserva y el alojamiento en el albergue señalado.Disculpad las prisas y pormenores apresurados, de momento no hacer NINGÚN INGRESO EN LA CUENTA DE TXIRPIAL HASTA QUE SEA INDICADO POR LOS CAUCES OFICIALES. Las personas encargadas de planificar la excursión Juan Luis j.collazos@kzgunea.net y Kepa watxiguay@live.com os aclararán las circustancias. A disfrutar del veraneo.
miércoles, 29 de junio de 2011
SALIDA MONTES OBARENES
Una visión muy personal de lo acontecido por tierras burgalesas invitados por la buena gente de "pucela". Los que deseen más detalles es recomendable leer en el blog de arbava el resúmen realizado por el "artesano de la palabra" conocido como Pedro. Hay un enlace directo en la parte derecha del blog, junto con el resto de las ARBs
MONTAÑA ALAVESA 23-25 DE SETIEMBRE
¡¡ Qué no cunda el pánico!!Juan Luis (646 302 167) y Kepa (636 457 775) propusieron hace tiempo en Txirpial organizar una salida por una zona de la Montaña Alavesa que han reconocido y que nos quieren enseñar. Entienden perfectamente que resta mucho tiempo todavía, por eso EL QUE QUIERA INFORMACIÓN DEBE CONTACTAR CON ELLOS.
Respecto a la salida, Juan Luis quier cerrar la reserva previa antes de concluir Junio.De hecho ha reservado 12 plazas confirmadas y espera a Setiembre, para incorporar al resto de interesados. Un problema, es que los de Txirpial no nos juntamos hasta el 6 de Setiembre porque cierran el centro en verano por las tardes. Para el 12 de Setiembre los y las interesadas en acudir deben haber ingresado el dinero en la cuenta de Txirpial,aparce en el blog en la parte derecha al bajar sucesivamente con el ratón.Son 56 euros por persona adulta, que incluye dos medias pensiones, desayuno y cena.(Poner en concepto MONTAÑA ALAVESA y nombre y apellidos de quién ingresa) Hay que llevar saco, sabanas y toalla obligatoria. El albergue dispone de mantas, pero las sabanas las cobra a 3 euros. Por último, un gran inconveniente es que según las normas del centro la cena se sirve con PUNTUALIDAD BRITÁNICA A LAS 20,15, por eso te obliga a estar el viernes el el Albergue de Bernedo a las 20.00.Los que no han ingresado hasta la fecha indicada 12 de Setiembre,quedarán exentos de participar en la actividad, gestionando por su riesgo y cuenta si lo desean.NO INGRESAR NADA EN LA CUENTA HASTA SETIEMBRE.
Además pinchando en estos dos links podreis ver un video y un mapa de la zona:
http://www.youtube.com/watch?v=PXD2E2Je5oU
viernes, 10 de junio de 2011
CABO HIGER: AL ENCUENTRO DE LOS PIRATAS
"En un país de piratas no importa que seamos filubusteros" Esta categórica aseveración escuchada hace más de veinte años sirve como introducción por este paraje de la costa vasca guipuzcuana.En las laderas del mítico Jaizkibel, en su parte Noreste se encuentra el cabo Higer. Los pliegues han originado una costa agreste, desde Higuer hasta Pasai Donibane, con numerosas ensenadas y calas amaparadas por puntas rocosas que les protegen de la fuerza del oleaje.
El recorrido es un autentico rompepiernas. Un sube y baja continuo, que con buen tiempo y ganas de fisfrutar de las vistas y el paisaje. Las especies exóticas han modificado la morfología del entorno. El pino marítimo y la falsa acacia van reemplazando por completo a los antiguos pastos y a las especies autoctonas de roble atlántico y melojo. Pero a lo largo del recorrido se vislumbran otras especies que resisten a este avance. Arce, avellano, zarzamora, hinojo marino, rosal silvestre, brezo cantábrico, sauce, castaño, espino albar y enebro entre otros.El eucalipto y el roble americano empiezan a mostrarse en otros puntos del recorrido, junto al pino piñonero.
El mar se muestra enrabietado, bravo y no muy recomendable para sumergirse. Un riachuelo cercano vierte su paupérrimo caudal dosificado a la costa que nos rodea. Tritones, sapos comunes y parteros, además de salamandras buscan en este pequeño remanso su habitat natural, ajenos a lo que les rodea.Seguramente que las Lamias mecieron sus cabellos en estas aguas cristalinas en tiempos pretétiros. Una tubería oxidada derrama el agua de la depuradora cercana al mar convirtiéndola en un artificio más o menos natural.
El azul del agua y el blanco de la espuma de las olas conforman una estampa cuidada en contraste con el ocre de los acantilidados y salientes. La fuerza del mar es impresionante y el deambular de las olas rompiendo contras las rocas y calas costeras es continuo. Fuerzas vivas de la madre Naturaleza.
Cuesta poco abstraerse de la realidad y viajar mentalmente al pasado, donde corsarios, piratas y bucaneros navegaban por estas costas en busca de nuevos botines y abordajes, entamblando feroces ruidos de espadas y sables.Otro teroso, recondito y encontrado en este camino es esta piña rebanada astuta y sagazamente por un dueño y señor de estos parajes. Hay otro tipo de vida que no nos detenemos a observar con una simple mirada.
Levantamos la mirada hacia el horizonte, en busca del faro del cabo de Higuer y observamos como sobrevuela un ave depredadora de la costa. Su instinto de supervivencia le hace vislumbrar, en un destino no muy lejano una presa fácil de saciar su buche hambriento. En la temporada invernal, estos acantiiados se convierten en el refugio idóneo para las alcas y araos en su peregrinaje mundano.
El pintoresco pueblo de Hondarribia alberga dentro de su parte antigua amurallada, el castillo de Carlos V convertido en la actualidad en parador de turismo; la Iglesia de la Asunción con torre barroca e interior gótico; su calle Mayor combina fachadas renacentistas y barrocas, entre otras curiosidades.
Un último botín a modo de recompensa final por este territorio cercano a la costa francesa, es este impnenete tejo situado al lado del Hogar del Jubilado. En su base se encuentra rodeado de suculentas matas de boj que le confieren un aspecto ajardinado diferente.En la parte baja de Hondarribia, el barrio de los pescadores con sus casas balconadas teñidas de diferentes colores, que dan vida a la nostalgia cuando Pío Baroja paseaba por estos rincones a sus personajes.
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