Mostrando entradas con la etiqueta ÁRBOLES AUTÓCTONOS. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ÁRBOLES AUTÓCTONOS. Mostrar todas las entradas

miércoles, 29 de julio de 2026

POR EL CAMINO A LA ERMITA DE SAN PEDRO EN LEMOA


Partiendo de la estación del tren de Lemoa vamos ganando altitud tras atravesar un puente sobre el río Arratia que nos conduce al barrio de Elorriaga final de  nuestro destino. Las débiles precipitaciones muestran un caudal parco y disminuido, con los fresnos, alisos y avellanos que lo circundan vigorosos y frondosos a `pesar de la escasez de agua que los alimente.
Según nos aproximamos a la Ermita; cornejos, espinos albares, laureles, avellanos, nogales, robles ,castaños y encinas asoman a nuestro lento caminar en la subida.
Los frutales (manzanos, higueras, perales) asoman en los huertos de las casas habitadas de este núcleo rural. En el perímetro que delimita la ermita tres notables ejemplares (encina, roble y fresno) dan cobijo y sombra a paseantes y avifauna. Una vistas panorámicas nos permiten realizar una interpretación del paisaje y el vaciado de la montaña para facilitar la labor de la empresa cementera que explota este recurso.
 

TRADICIÓN Y PAISAJE EN ARRATE


Partiendo del parque empresarial de la localidad de Eibar para alcanzar el Santuario de Arrate, las empinadas cuestas nos van descubriendo un paisaje agreste y rural. Caseríos diseminados con nogales y vegetación asociada a la campiña atlántica  (huertos, árboles frutales y ganadería ovina) componen  la estampa visual. Alcanzado nuestro objetivo, el haya se erige en principal protagonista. Distintas formas, portes y copas componen el merendero adyacente al Santuario. Regresamos por el denominado camino de la Virgen, más natural, con plenitud de árboles  y ar bustos autóctonos que lo jalonan en diferentes partes de su recorrido. Las vistas panorámicas nos permiten localizar entornos naturales  que se resisten, en cierta medida, a abandonar los usos gttradicionales.

 

sábado, 26 de abril de 2025

BUSCANDO LAS RAÍCES, DESCUBRIMOS NUESTRO PAISAJE POR LA RÍA


Nuestros legisladores y gobernantes, en este ocasión municipales, empiezan a predicar con el ejemplo, más allá de discursos grandilocuentes sobre la relevancia de nuestras especies autóctonas. En el video que acompaña esta entrada se muestran una variedad de especies propias de nuestra región: roble, aliso, tilo, higuera, sauce, castaño, cerezo, álamo y fresno.
Al mismo tiempo, mantienen ejemplares representativos de robles que ya existían en el entorno que en el pasado era eminentemente industrial, además de consolidar una pantalán para acercar con paseos peatonales y bidegorris la ría a los ciudadanos.
Por otro lado, distintas esculturas y paneles informativos evocan el pasado del entorno consolidando su transformación pero sin perder de vista su anterior uso industrial.

sábado, 23 de septiembre de 2023

PASADO INDUSTRIAL, FUTURO BOSQUE EN EL EL PEÑASCAL.


De momento, los paseantes, senderistas y aficionados  a caminar, al subir al Pagasarri por el barrio del Peñascal en Bilbao vislumbran un entorno transformado. La antigua cantera que ocupa este extenso espacio se ha transformado, por medio de rellenos, canalizaciones y drenajes, en un futuro bosque. Se han esforzados las brigadas forestales dependientes de la Diputación Foral de Bizkaia para recuperar este enclave, plantando cerca de 30.000 árboles y arbustos de especies autóctonas, en parte recogidas de las semillas cuya procedencia es del entorno de la propia cantera. En las  imágenes os dejamos detalles de las plantas sobre sus protectores que le dan un colorido top verde.
 

viernes, 30 de junio de 2023

PLANTANDO CONCIENCIAS, SEMBRANDO INCERTIDUMBRES

Con motivo de la lectura  de un artículo en una página web en referencia a la colaboración entre  una hidroeléctrica y el Ministerio de Defensa para la reforestación de los campos de maniobras militares propiedad  del Ministerio mencionado, queremos hacer una reflexión sincera y sencilla sobre los que nosotros hacemos, como colectivo en distintos puntos de nuestra geografía, y la labor que la Fundación de la hidroeléctrica realiza en terrenos militares.

Nuestras  balas son fundamentales, las que nos proporciona la naturaleza: recoger semillas de nuestros árboles y arbustos autóctonos, en la época pertinente, para sembrar en los viveros para posteriormente plantarlos en la estación adecuada, no fuera de temporada. Respetar los tiempos en la Naturaleza es fundamental para obtener resultados satisfactorios.


En cuanto a nuestras armas, no son de última generación, ni sofisticadas, y nada complejas para su manejo: las manos y las azadas. Una mano de obra voluntaria y duradera como se muestra con el paso del tiempo por cada uno de nuestros asociados  de la Península Ibérica.



Por su parte,  la empresa energética contrata a una empresa local de la Comunidad Autónoma donde se ubica el campo de maniobras donde se realiza la reforestación para que se encargue de las tareas y mantenimiento por un tiempo de dos años. Siempre queda muy bien a la hora de dar explicaciones, que se crea empleo local y encima en la zona afectada, que recupera los daños paliados con este ingreso. Hasta ahora se ha actuado en ocho instalaciones militares, en distintas comunidades, contribuyendo  a regenerar el espacio dañado con rebollos, serbales de cazadores, y abedules, junto con otras especies autóctonas de cada zona.
Además, con este tipo de iniciativas, según lo que se lee en la entrada de la pagina web, contribuyen a la reducción de las emisiones de CO2 y luchar contra el cambio climático, uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), en concreto el 13. 

En ocasiones, en Euskadi, contamos con la colaboración esporádica de Basajaun, ese ser mitológico, ancestral y que vive en nuestros bosques. Con su azada y su saco repleto de bellotas, avellanas y otros frutos del bosque contribuye al Desarrollo Sostenible con su impagada, pero fructífera faena diaria: un acebo para el gélido invierno; un roble aquí; unos sauces y alisos por allá, cercanos al arroyo; un serbal para las pequeñas aves y un diminuto plantón de fresno para que las ovejas puedan cobijarse bajo su sombra en el estío.


En definitiva, la fiebre por plantar, reforestar, regenerar o como se le quiera denominar, aunque sea con especies autóctonas, no debe llevar a equívocos. Sin importar el dónde ni el cómo, valorando el cuándo y el qué. Sin buscar complicaciones, ni mitigar las conciencias de los agravados para disipar las incertidumbres. Por eso resulta pertinente, la frase prescrita por Juan Herreros :
"No se me ocurre un ministerio mejor que el  Ministerio de la simplicidad".