viernes, 21 de marzo de 2014

BOLINTXUBIDEA



La primavera muestra su esplendor en este último reducto de bosque autóctono.
Próximo al barrio bilbaíno de la Peña, del que separan apenas 2 km., es el verdadero desconocido para una inmensa mayoría de los ciudadanos de la Villa.

sábado, 15 de marzo de 2014

HOMENAJE A LOS OLMOS








una vez más recurrimos a la Hemeroteca (Quercus nº 29, 1988) para rendir homenaje al ulmus minor especie castigada por una grave enfermedad que afectó a numerosos ejemplares. Para los que siguen interesados en estos bellísimos ejemplares queda constancia de lo que siginifican para nosotros. Y un canto a la esperanza para los brote jovenes que se ven en algunos lindes, bosques de galería y otras ubicaciones naturales.

BARRANCO DE ARMOTZA

lunes, 3 de marzo de 2014

PRINCIPIOS A CONSIDERAR EN EL DÍA MUNDIAL DE LA NATURALEZA


La Carta Mundial de la Naturaleza



I. PRINCIPIOS GENERALES
1. Se respetará la naturaleza y no se perturbarán sus procesos esenciales.
2. No se amenazará la viabilidad genética de la tierra; la población de todas las especies, silvestres y domesticadas, se mantendrá a un nivel por lo menos suficiente para garantizar su supervivencia; asimismo, se salvaguardarán los hábitats necesarios para este fin.
3. Estos principios de conservación se aplicarán a todas las partes de la superficie terrestre, tanto en la tierra como en el mar; se concederá protección especial a aquellas de carácter singular, a los ejemplares representativos de todos los diferentes tipos de ecosistemas y a los hábitats de las especies o en peligro.
4. Los ecosistemas y los organismos, así como los recursos terrestres, marinos y atmosféricos que son utilizados por el hombre, se administrarán de manera tal de lograr y mantener su productividad óptima y continua sin por ello poner en peligro la integridad de los otros ecosistemas y especies con los que coexistan.
5. Se protegerá a la naturaleza de la destrucción que causan las guerras u otros actos de hostilidad.
II. FUNCIONES
6. En los procesos de adopción de decisiones se reconocerá que no es posible satisfacer las necesidades de todos a menos que se asegure el funcionamiento adecuado de los sistemas naturales y se respeten los pricipios enunciados en la presente Carta.
7. En la planificación y realización de las actividades de desarrollo social y económico, se tendrá debidamente en cuenta el hecho de que la conservación de la naturaleza es parte integrante de esas actividades.
8. Al formular planes a largo plazo para el desarrollo económico, el crecimiento de la población y el mejoramiento de los niveles de vida se tendrá debidamente en cuenta la capacidad a largo plazo de los sistemas naturales para asegurar el asentamiento y la supervivencia de las poblaciones consideradas, reconociendo que esa capacidad se puede aumentar gracias a la ciencia y la tecnología.
9. Se planificará la asignación de partes de la superficie terrestre a fines determinados y se tendrán debidamente en cuenta las características físicas, la productividad y la diversidad biológica y la belleza natural de las zonas correspondientes.
10. No se desperdiciarán los recursos naturales, por el contrario, se utilizarán con mensura de conformidad con los principios enunciados en la presente Carta y de acuerdo con las reglas siguientes:
  1. No se utilizarán los recursos biológicos más allá de su capacidad natural de regeneración;
  2. Se mantendrá o aumentará la productividad de los suelos con medidas de preservación de su fertilidad a largo plazo y de los procesos de descomposición orgánica y de prevención de la erosión y de otra forma de deterioro;
  3. Se reaprovecharán o reciclarán tras su uso los recursos no fungibles, incluidos los hídricos;
  4. Se explotarán con mensura los recursos no renovables y fungibles, teniendo en cuenta su abundancia, Las posibilidades racionales de transformarlos para el consumo y la compatibilidad entre su explotación y el funcionamiento de los sistemas naturales.
11. Se controlarán las actividades que pueden tener consecuencias sobre la naturaleza y se utilizarán las mejores técnicas disponibles que reduzcan al mínimo los peligros graves para la naturaleza y otros efectos perjudiciales, en particular:
  1. Se evitarán las actividades que puedan causar daños irreversibles a la naturaleza;
  2. Las actividades que puedan extrañar graves peligros para la naturaleza serán precedidas por un examen a fondo y quienes promuevan esas actividades deberán demostrar que los beneficios previstos son mayores que los daños que puedan causar a la naturaleza y esas actividades no se llevarán a cabo cuando no se conozcan cabalmente sus posibles efectos perjudiciales;
  3. Las actividades que puedan perturbar la naturaleza serán precedidas de una evaluación de sus consecuencias y se realizarán con suficiente antelación estudio de los efectos que puedan tener los proyectos de desarrollo sobre la naturaleza; en caso de llevarse a cabo, tales actividades se planificarán y realizarán con vistas a reducir al mínimo sus posibles efectos perjudiciales;
  4. La agricultura, la ganadería, la silvicultura y la pesca se adaptarán a las características y las posibilidades naturales de las zonas correspondientes;
  5. Las zonas que resulten perjudicadas como consecuencia de actividades humanas serán rehabilitadas y destinadas a fines conformes con sus posibilidades naturales y compatibles con el bienestar de las poblaciones afectadas.
12. Se evitará la descarga de sustancias contaminantes en los sistemas naturales:
  1. Cuando no sea factible evitar esas descargas, se utilizarán los mejores medios disponibles de depuración en la propia fuente;
  2. Se adoptarán precauciones especiales para impedir la descarga de desechos radiactivos o tóxicos.
13. Las medidas destinadas a prevenir, controlar o limitar los desastres naturales, las plagas y las enfermedades, apuntarán directamente a eliminar las causas de dichos flagelos y no deberán surtir efectos secundarios perjudiciales en la naturaleza.
III. APLICACION
14. Los principio enunciados en la presente Carta se incorporarán según corresponda en el derecho y la práctica de cada Estado y se adoptarán también a nivel internacional.
15. Los conocimientos relativos a la naturaleza se difundirán ampliamente por todos los medios, en especial por la enseñanza ecológica, que será parte de la educación general.
16. Toda planificación incluirá, entre sus elementos esenciales, la elaboración de estrategias de conservación de la naturaleza, el establecimiento de inventarios de los ecosistemas y la evaluación de los efectos que hayan de surtir sobre la naturaleza las políticas y actividades proyectadas; todos los elementos se pondrán en conocimiento de la población recurriendo a medios adecuados y con la antelación suficiente para que la población pueda participar efectivamente en el proceso de consultas y de adopción de decisiones al respecto.
17. Se asegurará la disponibilidad de los medios financieros, los programas y las estructuras administrativas necesarias para alcanzar los objetivos de la conservación de la naturaleza.
18. Se harán esfuerzos constantes para profundizar el conocimiento de la naturaleza mediante la investigación científica y por divulgar ese conocimiento sin que haya restricción alguna al respecto.
19. El estado de los procesos naturales, los ecosistemas y las especies se seguirán muy de cerca a fin de que se pueda descubrir lo antes posible cualquier deterioro o amenaza, tomar medidas oportunas y facilitar la evaluación de las políticas y técnicas de conservación.
20. Se evitarán las actividades militares perjudiciales para la naturaleza.
21. Los Estados y, en la medida de sus posibilidades, las demás autoridades públicas, las organizaciones internacionales, los particulares, las asociaciones y las empresas:
  1. Cooperarán en la tarea de conservar la naturaleza con actividades conjuntas y otras medidas pertinentes, incluso el intercambio de información y las consultas;
  2. Establecerán normas relativas a los productos y a los procedimientos de fabricación que puedan tener efectos perjudiciales sobre la naturaleza, así como métodos para evaluar dichos efectos;
  3. Aplicarán las disposiciones jurídicas internacionales pertinentes que propendan a la conservación de la naturaleza o a la protección del medio ambiente;
  4. Actuarán de manera tal que las actividades realizadas dentro de los límites de su jurisdicción o bajo su control no causen daño a los sistemas naturales situados en otros Estados ni en los espacios ubicados fuera de los límites de la jurisdicción nacional;
  5. Salvaguardarán y conservarán la naturaleza en los espacios que estén más allá de los límites de la jurisdicción nacional.
22. Teniendo plenamente en cuenta la soberanía de los Estados sobre sus recursos naturales, cada Estado aplicará las disposiciones de la presente Carta por conducto de sus órganos competentes y en cooperación con los demás Estados.
23. Toda persona, de conformidad con la legislación nacional, tendrá la oportunidad de participar, individual o colectivamente, en el proceso de preparación de las decisiones que conciernan directamente a su medio ambiente y, cuando éste haya sido objeto de daño o deterioro, podrá ejercer los recursos necesarios para obtener una indemnización.
24. Incumbe a toda persona actuar de conformidad con lo dispuesto en la presente Carta; toda persona actuando individual o colectivamente, o en el marco de su participación en la vida política, procurará que se alcancen y se observen los objetivos y las disposiciones de la presente Carta.

lunes, 24 de febrero de 2014

LA ECONOMÍA DE LAS PEQUEÑAS COSAS APLICADA A LOS ECOSISTEMAS

Son las pequeñas cosas las que nos hacen reflexionar.Al transitar por un modelo sostenible de un núcleo rural de una Localidad, en este caso Larrabetzu (Vizcaya), uno se para a pensar. Si lo que nos rodea, lo más cercano, lo que conocemos de primera mano adquiere un significado concreto para cada uno de los seres mundanos.
Es entonces cuando se empiezan a establecer semejanzas en la memoria RAM. La despensa del bosque, que en otra época se convirtió en sustento de nuestras generaciones pasadas, aparece de nuevo ante el objetivo mirón de la cámara.Nueces que alimentan a toda una familia centrada en la explotación del caserío: postres suculentos, pan con nueces y símbolo inmaculado de nuevos retoños en la morada familiar.Porque cuando nacía un nuevo hijo en la familia se plantaba un nogal en el perímetro del baserri.
Madera de un tronco joven  fino de pino. ¿Cuántas familias habrán casado a sus herederos con el beneficio obtenido por la venta de la madera del pino? Pertinentemente alterada la fotografía emula igualmente a una estela autóctona que pululan en los distintos museos etnográficos de nuestro territorio. La interpretación de la misma varia según sea quien la observe. 
Flores cultivadas  en la parte delantera del caserío. Para ser mas concretos, narcisos, ya que se acerca la primavera y dotan al entorno un aspecto acorde con lo que nos podemos encontrar en las campas, praderas y bosques próximos.
Parece que el progreso no ha llegado a estas lindes. La campiña atlántica se  muestra tal cual, como la han conocido los biznietos, nietos, hijos, padres, abuelos y los abuelos de estos a lo largo de su Historia.El desarrollo urbanístico de grandes mansiones que emulan a lo que en su día fue la construcción típica de la zona, por el momento, aquí no ha llegado.
La fuente de la vida, el agua. Un pequeño arroyo que circunda las propiedades privadas. Sustento básico en las faenas agrarias tradicionales: para regar,  lavar, asearse, alimentar al ganado, regar las huertas y prados, mover molinos para obtener harina y  pequeñas ferrerías locales donde fundir hierro para los forjados del caserío.
Flores de otro tiempo.Desde las  sencillas a  las más complejas; desde las pálidas hasta las más coloreadas;desde las  grandes a las más diminutas; desde las aromáticas a las medicinales.
Como estas prímulas que quizás sirvan de improvisado ramo en la mesa del comedor de un caserío anónimo del entorno.  O se conviertan en un sencillo manojo de flores silvestres que despidan al patriarca o matriarca de la explotación en su traslado por los caminos funerarios en su viaje hacia el descanso eterno.

Este abejorro sumerge su cabeza para libar el jugo del néctar que le proporciona esta incipiente flor. Se asemeja un poco a lo que acostumbramos a observar en nuestro ecosistema urbano; personas sin recursos, abocadas a husmear en los contenedores de basura, introduciendo su cuerpo en ellos en busca de ropa, alimento, metal, cable, cartón, papel que les permita sobrevivir en este codiciado mundo.

No apartamos la mirada de esta rama que se mueve aguas abajo: transparentes, cristalinas, meridianas. Sin nada que esconder, ocultar a nuestra vista. Diferente a lo que ocurre en nuestro derroteros sociales. Ocultación de pruebas, documentos, medias verdades, miles de trabas burocráticas cuando acudes en busca de respuestas, legajos inmensos de papeles que intentan que desistas en el empeño. Aquí, en este hábitat la realidad es más sencilla.

El corredor hidroeléctrico prima sobre el ecológico. No importa la cantidad de especies arrasadas, desbrozadas, perdidas, avasalladas en aras del bien común: la energía. Un sector cada vez más controvertido en nuestro ecosistema urbano, con nula transparencia e intereses económicos en manos de unos pocos privilegiados.

Una imagen del cultivos forestal de eucaliptos solarizada. Otro de los terrenos dedicados a obtener una renta a largo plazo para mantener el sustento de la familia en las generaciones futuras. Un cultivo introducido, que modifica y altera el paisaje, pero lícito en manos de particulares, siempre que no gocen de ayudas, subvenciones e incentivos por mantener la explotación de esta especie por parte de autoridades locales, provinciales y autonómicas. 

 Contrasta la fotografía anterior con esta otra de la parte superior. Otro iniciativa también es viable dentro de este bucólico entorno. La plantación de árboles autóctonos para mantener lo que en su día fue la vegetación potencial del terreno.Robles, abedules y fresnos, colocados con mucho mimo y esmero por parte de su propietario. Como se puede apreciar en el alcorque protector que le otorgó a este árbol.

No abandonamos este lugar sin colocar esta instantánea que para nosotros es un rastro. Un dato de que hay vida de otro vertebrado diferente a nuestra especie. Lo que para otros puede que sea mierda, para nosotros se equivocan. Porque somos parte de esa tierra que enraíza nuestros bosques, que cobija a los animales, que soporta nuestra existencia. Somos Tierra, no MIERDA. La mierda son otros, son aquellos que mancillan nuestro entorno, que venden nuestro patrimonio social y comunal, son aquellos que nos denigran, que expolian nuestro patrimonio natural, son aquellos que sus sentimientos van dirigidos a lo privado y no a lo colectivo.
  

viernes, 21 de febrero de 2014

ENTRAÑABLE JORNADA DE RESTAURACIÓN AUTÓCTONA EN BASOKOLORE


Las prímulas nos anuncian que la primavera ya no la para nadie,
 y que tenemos que darnos prisa en plantar los árboles.


Las herramientas en el cuatro x cuatro con tracción de alubias


Plantamos para asentar el terreno del arroyo en tres líneas;
 una primera  de estaquillas de saúce, una segunda con alisos y fresnos
 y una tercera con avellanos para poder coger mejor las avellanas.
En la parte de arriba abedules y endrinos


La idea es crear un corredor de ribera, que se cubra posteriormente
con la zarza y helecho. Así asentamos el terreno, tenemos flores 
para las abejas, y un buen refugio para el alcaudón dorsirrojo.


Hay que cerrar de momento la zona porque si no los corzos
 y nuestras desbrozadoras abonadoras, el burro y el caballo, 
se encargarían de podarles antes de tiempo. En cuanto crezca la zarza 
ya no hará falta el cierre o quedará embutido en la vegetación.


Hasta con puerta y todo para acceder;
 la charca de anfibios aún hay que sopesar si es viable.


Por la tarde después de mojarnos por dentro intentamos poner
 unas cajas nido pero lo dejamos para cuando escampase. 
Ya vimos carboneros y herrerillos emparejados.






domingo, 9 de febrero de 2014

15 FEBRERO SÁBADO PLANTACIÓN DE TXIRPIAL EN BASOKOLORE

RESTAURACIÓN AUTÓCTONA EN BASOKOLORE

15 de febrero Sábado


Plantaremos varias especies de ribera para asentar un arroyo y hacer una charca para anfibios.


También, si nos da tiempo , limpiaremos las cajas nido del año anterior y colocaremos alguna más.


Adelantaros que ha sido un éxito total, de cuatro que hemos mirado de momento en tres han criado. 



También veremos la zona que plantamos el año pasado, os sorprenderéis de lo que han crecido, y planificaremos lo que podemos ir poniendo en el futuro.

Nos restauraremos también nosotros, y comentaremos cómo vamos a organizar la preparación de la TXIRPITECA.