martes, 15 de mayo de 2012

LO QUE NO CUENTAN LOS LIBROS


Sirva este video de introducción para valorar convenientemente la importancia de uno de los arenales de la costa vizcaína que a lo mejor no se encuentra lo suficientemente promocionado, vendido y publicitado de acuerdo a su interés geológico mundial.
Estamos muy acostumbrados a consultar vía internet la información que necesitamos de forma inmediata. Ya no recurrimos a los libros en formato de papel, y antiguos apuntes, notas y comentarios ordenados en los manoseados cuadernos de campo. Pero en ocasiones, descubrimos mensajes en una botella, fragmentos de la realidad que no hace falta desenmascarar. Se encuentran en el lugar y el momento oportuno, prestos a ser observados, retratados y difundios. Es el caso de las siguientes orquídeas que abundan en este entorno calizo y costero. 


La serapia parviflora se piede considerar una especie rara dentro de nuestro territorio. Su porte va de los 15 a los 30 cm, con una inflorescencia de una espiga laxa. Los sépalos se encuentran soldados en más de la mitad de su longitud, convergiendo con los pétalos para formar un casco. El labelo es poco más largo que el caso y se mantiene inclinado hacia abajo e incluso orientado hacia el tallo. Su floración abarca desde  abril hasta finales de mayo.
La orchis purpurea en la provincia de Bizkaia se considera rara, lo que no significa que no exista. Si la observas con detalle sus figuritas tinen cierta semejanza con las meninas de Velazquez.Los sépalos y los pétalos convergen para formar un caso de color púrupura oscuro. Y el labelo es de cierto tamaño, está trilobulado, los dos lóbulos laterales son lineales, resultando el central más ancho, bilobulado en su extremo y con un apéndice en su escoltadura. Su inflorescencia es una espiga larga y densa.Florece a partir de finales de marzo y sus flores se pueden encontrar hasta junio.

La ophrys fusca Las flores se reúnen en inflorescencias de tipo racimo, laxas, con entre 3 y 6 flores; las brácteas inferiores son más largas que el ovario, lanceoladas y agudas,de color verde a verde amarillento. Los sépalos son cóncavos, glabros, de margen revoluto, de color verde amarillento a verde blanquecino; los laterales son ovados, elcentral, es oblongo o subelíptico y está curvado sobre el ginostemo.Los pétalos laterales,son subrectangulares, con el margen entero, glabro, verdes, verde amarillentos o anaranjado, o pardo verdoso. El labelo, de 8 – 20 x 7 -17 mm, es obovado, trilobulado, convexo, deflexo, de color negruzco, de pardo negruzco a pardo violáceo, en ocasiones con tonos púrpura y a veces con una franja marginal amarilla, estrecha, y con pelos de hasta 1.2 mm.Florece de enero a mayo.
Aparece en matorrales, pastizales, claros de bosques, sobre cualquier tipo de sustrato, desde el nivel del mar a los 1500 m de altitud.

Al margen de estas pequeñas flores de primavera existen otros detalles que destacan en este enclave costero vizcaíno. Se considera un fenómeno geológico calificado de raro el fenómeno de las arenas cementadas.Parece formarse por la fosilización de los vertidos de escorias industriales con alto contenido en carbonatos, procedentes del Abra.

Un tránsito paulatino por la playa permite igualmente descubrir esculturas anónimas de cierta relevancia con la que ilustra la imagen. La erosón, el oleaje y las mareas moldean a su gusto esta roca dotándola de cierto aspecto varonil.

Las páginas a cielo abierto que conforman el enclave de Gorrondatxe-Azkorri denotan la importancia del lugar para los expertos mundiales al considerarla como un estratotipo global para la base del piso Luteciense.  

Por otro lado se encuentra en la zona un ecositema dunar donde florece la berza marina ,CALISTEGIA SOLDANELLA como la de la imagen inferior que junto con otras especies propias de este ecosistema sobrevien en la zona.

Esta simbosis fotográfica entre flor y oruga denota laa relevancia de la biodiversidad que acoje la playa. Uno y otro se benefician mutuamente de la interacción. Aunque el Carpobrotus edulis o C. acinaciformis es una plnata de origen sudafricano que actua como invasora en nuestras costas.
El clavo de oro otorgado por lo expertos geológos mundiales  ponen en valor la relevancia del acantilado, ya que en  este punto hace cuarenta millones de años se encontraba cubierto de agua y aquí alcanza los mil metros de profundidad.
Concluimos esta crónica con una última fotografía de otra especie de orquídea. ¿Cómo se denomina? Es un reto que proponemos para nuestros seguidores más avispados.