lunes, 7 de enero de 2013

LAS CASUALIDADES EXISTEN



Matinal Sabatina. El día prometía. La campiña atlántica  presentaba el aspecto que se puede contemplar en las dos imágenes siguientes. Un mar de nubes sobre el horizonte cubre la vaguada en el terreno. El astro sol empieza a inundar el paisaje con los primeros destellos.


La idea primigenia era buscar las yemas de los árboles, frutales y silvestres para ilustrar la vida de las plantas durante el invierno. Pero por casualidad, oportunidad, indagar y observar cercano a la orilla del río Ibaizabal, que se nutre del arroyo de Lekubaso al pasar por la localidad de Usánsolo, nos encontramos con las dos instantáneas inferiores el 5 de Enero.




No era un único ejemplar, hasta cinco abiertos, otros tantos en ciernes y alguno más disperso, el narcissus pseudonarcissus, se mostraba en todo su esplendor en plena estación invernal. Su pronta floración se la atribuiremos a los efectos del cambio climático que tanto nos acompaña en los últimos años, aunque para el primo de algún regidor no hay que darle mucha importancia.

Tras el hallazgo retomamos las fotografías de yemas invernales, como la de este quercus de la parte superior y de este fraxinus excelsior de la parte inferior. 

Pero si mostráis interés por el aspecto de los árboles en invierno os dejo dos enlaces:ramas de invierno y respuestas en inglés ramas invernales. Seguro que aprendéis mucho.