sábado, 5 de abril de 2014

PRIMAVERA SOBRE LA VÍA VIEJA DE AYARZA

 Todavía quedan vestigios en el camino de los postes del tendido eléctrico. El ferrocarril que unía las localidades de Sondika y Mungia mantiene su encanto en un pequeño tramo de apenas un km. en el barrio de Ayarza en Loiu.

Subimos al tren imaginario en el vagón de cola. La vista que percibimos a través de nuestra retina es la de un túnel frondoso al final del camino.La vegetación exuberante a ambos margenes nos sumerge en un mundo de frescor, penumbra y sombra.

 El fruto de la zarzaparrilla,maduro, color vino desprende una lágrima, en esta caso dulce ante el esplendor primaveral que le contempla. Árboles y arbustos  ofrecen sus primeras y tiernas hojas moldeadas rodeados de un aire claro, despejado que invita a la nueva vida biológica.


Brotes jóvenes, tiernos y bisoños pueblan el paisaje. Fresnos de Bizkaia, serbales, sauces, robles e incluso algún madroño camuflado entre ellos, alegran la vista de los viajeros en este tránsito primaveral. Es la alegre orquesta de las aves desgañitándose en sus cantos y llamándose para hacer el nido sobre alguna de las especies anteriormente citadas.

 La vía de un único sentido mantiene el encanto de tiempos pretéritos. La velocidad de paso la impone cada uno a su ritmo, lento o más rápido. Nos deslizamos  como las gotas de la imagen no perdiendo detalle de lo que nos rodea. Para no obviar los detalles superficiales que envuelven el camino.


Incluso bajamos la mirada a límites insospechados, a ras de suelo. Pensando en la hora de la comida encontramos estas hojas tiernas, jugosas y sabrosas que nos servirán para elaborar un ensalada casera. La Naturaleza siempre se nos muestra agradecida.


La sonrisa alegra de la primavera cubre de flores los  campos, jardines, veredas y caminos. Blancos electrizantes, amarillos chillones, rosas pálidos, azules turquesas, dotan de colorido nuestro paseo.

El horizonte despejado, las nubes desplazándose con su característica parsimonia y los árboles creciendo a su ritmo componen una estampa primaveral olorosa, luminosa, romántica y colosal.