domingo, 22 de febrero de 2015

NUEVO RETOÑO DEL ÁRBOL DE GERNIKA

Infografía Fuente El Correo

LOS ESFUERZOS EMPLEADOS PARA LA CONSECUCIÓN DEL OBJETIVO FINAL COMO ÁRBOL SIMBÓLICO DEBERÍAN DE APLICARSE IGUALMENTE A OTRO TIPO DE PLANTACIONES QUE SI FORMAN VERDADEROS BOSQUES.SE PONE DE MANIFIESTO CON ESTA INTERVENCIÓN LA FRASE ACUÑADA POR JOAQUÍN ARAUJO: "Un árbol en pie es un bastón para un mundo lisiado"
Fuente del texto DEIA 22-02-15
La estirpe del roble de Gernika continúa. Fallecido el hijo del Árbol Viejo este invierno, lo hará de la mano de un ejemplar nacido en 2000, hermano suyo e hijo del mítico ejemplar. El elegido crece sano actualmente en una zona montañosa de Arratia entre centenares de congéneres, pero a partir del próximo 2 de marzo, cuando sea trasplantado en el transcurso de un acto institucional en la Casa de Juntas, cumplirá un cometido especial: ser el símbolo de las libertades vascas.
El Árbol de Gernika entra así en el siglo XXI. Y lo hace por varios motivos. El principal es el incremento de los cuidados del icónico roble, que si antes eran excepcionales al tratarse de un árbol único, ahora lo son más. Para tratar de que nada quede al albur del azar -salvo la climatología-, los técnicos de Basalan han mimado el proceso de crecimiento del elegido ejemplar que en ocho días reemplazará al malogrado roble fallecido este invierno. Conscientes de los males que le aquejaron, especialmente debido a las condiciones que impone su ubicación en la Casa de Juntas gernikarra y la anoxia -falta de oxígeno- que padecieron sus raíces saturadas de agua, buscan hilar fino en todos los detalles para que nada falle. Ha sido cuidado desde su nacimiento en un vivero, ubicado en las cercanías de Bilbao, hasta su desarrollo en una parcela foral. Ha alcanzado los cuatro metros de altura y está “en el momento más idóneo para ser transplantado”, apunta Kepa Txarterina, ingeniero agrónomo responsable de la empresa foral. Sus características le hacen “especial”. El retoño llegó siendo una bellota hace quince años pero ha sido elegido tras múltiples análisis de suelo, raíces, morfología, estado sanitario o biológico. Cabe resaltar que anualmente se recolectan hasta medio millar de frutos del Árbol de Gernika, de los que 350 son “viables”. Tras su siembre en recipientes -van pasando de uno a otro tamaño conforme crecen- deben pasar dos años como mínimo hasta que son plantados sobre tierra firme.
Elegido entre hasta cuatro millares de ejemplares que habitan en cinco bosques de titularidad foral de Bizkaia -dos en Arratia y uno en Durangaldea, Enkarterri y Txorierri-, esperan que brote la próxima primavera. “Muchos han sido los condicionantes que hemos analizado para quedarnos con un ejemplar que nos da las máximas garantías”, ahondó Txarterina. Estos próximos días se preparará su cepellón para poder ser trasladado adecuadamente.
El equipo que guía los pasos de las Juntas Generales de Bizkaia ha contado con el asesoramiento científico del experto Domingo Merino, director del Laboratorio Agroambiental Fraisoro, dependiente de la Diputación guipuzcoana, y de Miren Duñabeitia, profesora del departamento de Biología Vegetal de la UPV. Y han llevado a cabo otro trabajo fundamental: acondicionar el suelo de la Casa de Juntas que acogerá al nuevo ejemplar.
Con la falta de drenaje del agua como causa principal del fallecimiento del anterior, “se han realizado numerosos análisis” hasta dar con una solución óptima. Una compleja mezcla de tierras del propio bosque foral de Arratia donde ha crecido el retoño, arena y compost en distintas capas es la solución ideada. Testado su éxito en el vivero foral, los expertos también colocarán “una bomba de achique y canalizaciones subterráneas garantizarán que el agua no se quede estancada”, explicaron. De la misma forma, el cuenco que acoge al Árbol de Gernika “se desplazará unos metros de su localización habitual para que sus raíces tengan más espacio horizontal” para el desarrollo de un roble simbólico de las libertades vascas cuyos cuidadores esperan que eche raíces con fuerza en la Casa de Juntas para que su estirpe continúe.