miércoles, 29 de abril de 2015

CROMATISMO FULGIDO


 Los vestigios del pasado siguen presentes a un sólo click de la cámara. Nos adentramos en las entrañas de los criaderos de mineral del valle de Somorrostro, en el municipio de Gallarta. En la primera fotografía  se observa la explotación minera de Arguminsa. Distintos niveles de extracción de mineral convierten el subsuelo de Gallarta en un laberinto kilométrico de túneles.

 Vamos ganando altura en nuestro recorrido. Al fondo una nueva extracción de mineral, en este caso una cantera que suministra materia prima a las cementeras locales. En este entorno, aparecen las primeras flores que se detallan a  continuación.

 Los Cuernecillos, Lotus corniculatus asoman sus pétalos entre los herbazales que circundan el camino de subida.
 Otra que no se perdía detalle es la Fabaria o Siempreviva, Sedum Telephium que suele habitar en zonas antropizadas.
Por último, la Veza penachuda,Vicia cracca muy común  en prados pobres y cunetas, como el caso de la imagen.

 Paso a paso, nos aproximamos a la parte Oriental de los Montes de Triano, donde nos encontramos con las ruinas de los pueblos mineros y verdaderas moles de mineral que se expanden en las laderas. Grandes explotaciones a cielo abierto.

 La frondosa cubierta vegetal tapiza el antiguo paisaje de extracción de mineral. Los planos inclinados de los cargaderos y los edificios industriales quedan en desuso, colonizando árboles,arbustos y herbazales los restos del pasado.

 El paisaje se naturaliza adecuadamente. Un curso de agua recorre el trayecto paralelo al camino por el que transitamos. Los avellanos muestran sus vigorosas varas convirtiendo el terreno en impenetrable.

 La Cola de caballo, Equisetum hyemale florece próxima  a nuestros pasos.

 El pequeño arroyo trae un caudal considerable. Las lluvias invernales y las primeras  primaverales contribuyen a ello. En su cristalinas aguas refresca sus raíces un aliso.

 La flor del Saúco, Sambucus nigra muestra su tono blanquecino dotando al entrono de un colorido especial.
Quién se ha permitido una licencia extraordinaria para conquistar el paisaje ha sido el Tojo, Ulex europaeus omnipresente en cualquier parte de nuestro recorrido .


 Una última mirada a esta pirámide naturalizada, moldeada por los agentes atmosféricos que nos escolta nuestro tránsito a modo de almena de un castillo.

Este recorrido circular pone  fin en el Arboreto minero Dolores Ibarruri donde se recogen una muestra representativa de las especies más características de los valles atlánticos de Euskadi y como muestra este ejemplar de viburnum Lantana.