sábado, 18 de junio de 2016

¿CUÁNTO VALE UN BOSQUE?

Podemos elecubrar sobre las funciones de un árbol o un bosque y entenderemos que es imposible evaluaren su totalidad los beneficios que genera un ecosistema, a nivel más o menos local o global.Sólo el necio confunde valor y precio, decía Machado y pese a la moderna tendencia de evaluar en euros la biodiversidad y la Naturaleza, creemos que es imposible valorar lo que sólo conocemos parcialmente y siempre hay beneficios y significados que resultan invisibles ye incalculables.
Aquí mismo, en la montaña de al lado, el bosque garantiza el suministro constante de agua sin necesidad de embalses, a las localidades cercanas, y además produce un excedente para sostener una planta embotelladora. Pero no es sólo el bosque y su atmósfera  y el suelo que crea, lo que atrae y regula ciclos ciclos del agua.  Es el propio musgo que el  bosque favorece, el que retiene ingentes cantidades de agua, creando unas condiciones de elevada humedad atmosférica favorables a su vez al bosque  y de gran importancia para los manantiales. El sistema atrae las nubes, las ordeña y retiene  el agua para liberarla lentamente, a la atmósfera y al suelo. Incluso se ha descubierto que determinadas especies de árboles, pueden provocar la lluvia, cuando la necesitan, emitiendo partículas gaseosas capaces de condensar a su alrededor minúsculas gotitas de humedad atmosférica que terminan precipitando.
Mucho más conocidos son los efectos de las masas arboladas sobre la renovación del aire que respiramos y la retención del CO2 que, por sí misma, se ha convertido en un valor crematístico, por la necesidad de contener las emisiones de este gas  en nuestra atmósfera y frenar el cambio climático.
Pero también podríamos hablar de otros efectos sobre la salud, bien conocidos, como la capacidad de crear barreras contra el ruido, de retener plagas y hacer las veces de filtro muy efectivo contra la contaminación, de equilibrar la electricidad atmosférica, de alojar una gran diversidad de formas de vida, de regular el viento y otros fenómenos atmosféricos...
"El bosque protector" de Ignacio Abella.