domingo, 16 de mayo de 2010

LEÑO


“Quien a buen Leño se arrima buen calor le cobija”.

Recorrió senderos, montes y valles con arbas y txirpiales, pese a su tamaño, apenas nos dimos cuenta de su presencia, porque era un perro tranquilo. Sólo por la noche necesitaba, como cualquiera de nosotros, de una cama para dormir.


Sobrevivimos a sus vidas como los árboles a las nuestras.


Leño se apagó, pero su calor arropará siempre nuestras salidas txirpialeras.





Leño txiki