martes, 16 de agosto de 2011

ENCINAR Y HAYEDO: LOS BOSQUES OCULTOS.

"Al borde del encinar,
pastor de manta y silencio
lleva aun en la mirada
la huella oscura del sueño"

 La Reserva de la Biosfera del Alto Bernesga ocupa una superficie de 33.4442 ha.. Se trata de un terreno montañoso intracontinental sin ninguna influencia del clima marítimo debido a la Cordillera Cantábrica, que interviene como barrera natural. Presenta un clima de montaña con algunas influencias del clima mediterráneo, debido al hecho de enclavarse en la zona límite de 2 grandes regiones; la Eurosiberiana y la Mediterránea.
La Encina (Querqus rotundifolia) aparece en el Alto Bernesga con carácter reliquial, situada sobre sustratos rocosos calizos. En estos terrenos la encina sobrevive gracias a sus fuertes y penetrantes raíces, además de a su capacidad de transformación en arbusto.
Los encinares situados en la zona cantábrica suelen asentarse siempre sobre sustratos calizos, y a que aprovechan las condiciones térmicas de la caliza, capaz de absorber gran cantidad de calor del sol, para obtener el grado de temperatura necesario para su crecimiento. Aún así, la existencia de periodos de helada durante toda la primavera afecta a las flores, impidiendo la formación de bellotas. La Encina es un árbol que puede llegar a los 20 metros del altura, con una copa densa y abombada y un tronco grueso ramificado a poca altura del suelo,. Florece en los meses de abril y mayo y disemina los frutos, las bellotas, en los meses de octubre y noviembre

Las antiguas explotaciones mineras cirundaban el paisaje, obligando a elegir a sus habitantes entre desarrollo económico y desarrollo sostenible.Poco a poco este último se ha ido imponiendo, restituyendo el paisaje original como lo conocieron sus antepasados. 
Las encinas, a pesar de crecer entre la roca y contar con poco suelo donde enraizar, tienen buen porte. La importancia de la orientación y de la naturaleza del suelo se demuestra observando la ladera situada enfrente del encinar, la ladera de umbría, donde la vegetación es mucho más densa y está compuesta principalmente por robles.
Desde la carretera nacional, a la altura del pueblo de Huergas de Gordón parte hacia la derecha la carretera que termina en el pueblo de Llombera. El encinar se localiza en la ladera sur, la ladera de solana, del valle que lleva hasta Llombera.
Se extiende a lo largo de unos cuatro kilómetros, en la ladera ocupa una franja de unos 500 metros de anchura. Convirtiéndole en el más grande de Castilla y León.
En este caso se trata de formaciones casi arbustivas en las que los árboles no alcanzan un gran tamaño. Domina la encina, pudiendo aparecer roble melojo (Quercus pyrenaica) o quejigo (Quercus faginea) y enebros (Juniperus communis).
Como plantas acompañantes aparecen Lithodora diffusa, Teucrium camedris, Saponia ocymoides, Rubia peregrina, Helleborus viridis.
Las especies fúngica asociadas a los encinares necesitan para su desarrollo abundantes lluvias durante el otoño. Entre los hongos que se pueden hallar en estos bosques se encuentran especies de Amanita, Boletus, Cantharellus, Terfezia, Tuber
  No existe ninguna especie de porte arbóreo acompañando a la encina, no hay ninguna que soporte estas condiciones. Existen arbustos espinosos, que están mejor adaptados, como rosales, espinos albares, agracejos y plantas igualmente resistentes como el tomillo
 
Las condiciones ecológicas de estos encinares son muy parecidas a las de los encinares de zonas mediterráneas, lo que se refleja tanto en la vegetación como en la fauna asociada a ello. Basten estas dos instantanéas como muestra. El revoloteo de esta inquieta ave insectivora al verse invadida su intimidad hogareña.
Para culminar con un posado o robado desafiante digno de cualquier personaje conocido del mundo
de la farándula o del denominado "papel couché".



Nada que ver con el silencio espeluznante y sobre cogedor que se respiraba en este entorno, aromatizado por el gratificante olor del tomillo rastrero que inunda las laderas y campos en estas altitudes.
 
Además del encinar aparecen en Llombera otros dos hábitats de interés, como los cortados o paredones calizos, donde la vegetación tiene que sobrevivir soportando una extrema sequedad, y los canchales donde necesitan adaptarse al movimiento del sustrato y la escasez de suelo.

Por ello las encinas deben crecer ancladas con las raíces en las grietas




 Cambiamos de escenario dentro de la propia Reserva del Alto Bernesga. Comenzamos un ligero ascenso en la localidad de Carbonera . Es el com,ienzo de la antigua ruta de la trashumancia ganadera para llevar a los pastos de la montaña a las ovejas.
Por el viejo camino que nos conduce hasta la hoz del calero, lleno de riscos y piedras que cumplen una función: conservar el camino en buenas condiciones  en caso de avenidas torrenciales, por la angosta garganta que forman los afloramientos calizos.Coronado este punto nos topamos con este endrino que empieza a mostrar sus frutos maduros.
El entorno de esta localidad montañosa, es prácticamente el único lugar de Europa donde aparecen juntos hayedos y sabinares, resultando ésta una de las peculiaridades botánicas de las montañas cantábricas.

Las sabinas o xinebros, como son conocidos por estos lugares, conforman unos de los bosques mediterráneos más peculiares  y escasos de toda la Europa Occidental. Los sabinares cantábricos se encuentran en la zonas zonas más soleadas de la vertiente sur de la cordillera, beneficiándose del calor térmico y xérico que les proporciona la caliza, sobre la cual se asientan , sin apenas suelo en el que fijar sus raíces.
No viajamos sólos en este trayecto vespertino. Las huellas delatan a nuestros acompañantes por estos bosques de más de mil metros de altitud.
Por su parte, el hayedo al contrario que el sabinar tienen unos requerimientos de humedad bastante elevados, por lo que suele asentarse en las laderas de exposición norte. 
 Su suelo suele estarb lleno de hojarasca  que dificulta la germinación de otras plantas  como resultado de adaptaciones evolutivas frente a la competencia con otras especies arbóreas.
 Este pequeño rebrote de rebollo aspira a convertirse en un ejemplar adulto en el que en un futuro cercano puedan las arañas de diferentes  especies tejer tranquilas sus caracteristicas redes, mientras que elegantes mariposas vuelen por los alrededores en busca del preciado néctar de las flores.
El río Bernesga atraviesa la localidad siguiendo su curso desde su nacimiento en Pajares, acompañando paralelamente en su recorrido  el trayecto de la carretera nacional 630 y la lineá de ferrocarril León-Gijón. En sus aguas bravas y caudalosas para esta época, el viajero puede humedecer sus pies cansados después de tan largas travesías.