martes, 17 de diciembre de 2013

LOS ÁRBOLES DEL CONCEJO


En el país de los arboles que en un tiempo fue la vieja Europa, cada aldea, pueblo o ciudad tenía en el  mismo centro un árbol alrededor del cual se reunían los vecinos: para tomar las decisiones, hacer la ley y la justicia o celebrar la fiesta.

Este árbol era venerado como un verdadero santuario, como alma y representación del territorio, de la sociedad, del mundo. Llamamos Dendrocracia a ese modo de gobierno en el que el tejo, el roble, el olmo o el moral eran testigos mudos y sedes de los verdaderos parlamentos que constituían los habitantes de cada pueblo reunidos para gobernarse a sí mismos y al paisaje que les rodeaba.

La palabra democracia nos viene del griego Demos  que significa pueblo y cratos poder. El poder del pueblo podíamos decir aunque cualquier parecido con  la realidad sea hoy una pura coincidencia.

La Dendrocracia es al menos tan antigua como la Democracia. Apenas tenemos constancia documental de la tradicional oral y del derecho consutudinario que este sistema representaba. Aún así, todavía podemos encontrar cientos y cientos de árboles que sobreviven por los pueblos por todo el arco atlántico europeo dando fe de toda una cultura que se desvanece. Alrededor de estos tejos, robles, olmos, morales giraba la vida de nuestros ancestros.

La identificación con el árbol totémico era , a veces, tan importante que aún podemos verlos en numerosos escudos como emblema y representación de nuestra sociedad.


Dendrocracia de Ignacio Abella

 Escucha al pinchar solbre este enlace Bosque Habitado de Radio 3 del pasado domingo 

1 comentario:

Analia Castro dijo...
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