miércoles, 24 de septiembre de 2014

PEQUEÑOS DETALLES DEL MONTE BUCIERO

Polypodium vulgare

Lengua de ciervo

Carabus auratus

Follaje Phyllirea latifolia

Tronco Phyllirea latifolia

Frutos y hojas del Sorbus Aria

Hojas otoñales
El encinar cantrábico del Monte Buciero en Santoña adquiere un denominación de relicto, que quiere decir que se desarrollaron sus ejemplares bajo condiciones climáticas  no existentes en la actualidad, logrando perfeccionar una serie de mecanismos de adaptación a las condiciones actuales que les permite continuar con su evolución y supervivencia

Este encinar es exigente en humedad ambiental, aunque tolera la influencia marina, observando esta particularidad en los acantilados Se asienta preferentemente sobre litologías calizas desarrollando un estrato arbóreo monoespecífico ocupado principalmente  por Quercus ilex. Mientras que en el estrato arbustivo  destacan la presencia de especies  de Rhamnus alaternus, Phillyrea latifolia como el de la imagen superior, Laurus nobilis, Ligustrum vulgare, Arbutus unedo, Vibumunm tinus y Ruscus aculeatus.

A medida que te introduces en sus entrañas vas observando una serie de lianas que hacen intricado al encinar, entre las que destacan la Hedera helix y la  Smilax aspera. Lo que hace que el encinar adquiera una apariencia de selva subtropical parecida a la laurisilva canaria al mezclarse el estrato arbustivo y las lianas.

Debido al carácter umbrío de este bosque desarrolla un estrato herbáceo paupérrimo. Porque la cantidad de luz que atraviesa la compacta  masa foliar es escasa.