La entrada anterior incide en la necesidad de defender y proteger nuestros bosques. Siguiendo en esta línea, en este caso reproducimos integro un articulo publicado en un diario de prensa estatal a modo de opinión. Se puede estar den desacuerdo o en consonancia con lo que se cuenta en el mismo, cada uno lo interpretará a su manera, pero lo cierto es que vivimos un momento actual de abandono de nuestros verdaderos bosques y de plantación de cultivos forestales, sobre los que se concentra la presión humana. Ante esta realidad presenta ciertos peligros desde el punto de vista de conservación de la naturaleza. Porque al no apreciar nuestros bosques autóctonos determina sus reemplazo por los cultivos forestales.
No olvidemos los árboles
La ampliación de la masa forestal española debería
plantearse como un objetivo prioritario
El cambio de modelo energético es una
gran oportunidad para España. Hemos vivido un modelo, desde la revolución
industrial, substancialmente basado en los combustibles fósiles (carbón,
petróleo, gas natural). Pero ni teníamos petróleo, ni gas natural y el carbón
se fue haciendo cada vez más pobre. En cambio, en el nuevo modelo, sustentado en las energías renovables, el viento de la historia
sopla en favor de España. Tenemos espacio, sol, aire y mar en abundancia, los
elementos de las energías limpias. Además, hay empresas españolas punteras en
esta materia. Estamos en las mejores condiciones para ponernos en la vanguardia
de la implantación del nuevo modelo energético. Podemos y debemos ser
ambiciosos.
El Pacto Verde Europeo, incluido en la Next Generation EU,
establece un plan de acción para caminar hacia una economía limpia y circular,
restaurar la biodiversidad y reducir la contaminación, con unos compromisos
concretos y exigentes para la Unión Europea y sus Estados miembros. El Pacto
Verde es bueno para Europa con la finalidad de lograr una economía
climáticamente neutra en 2050. Pero es especialmente bueno para España, porque
nos permite estar en la primera línea de esta transición.
En el marco de la preparación del
programa español de la Next Generation se están poniendo ya en marcha interesantes
iniciativas sobre la ampliación de las instalaciones de energía fotovoltaica,
eólica terrestre y marina, termo solar y de biomasa. También se están
preparando planes en materia de transportes. Parece que, efectivamente, nos
estamos poniendo las pilas.
Pero sobre los árboles veo un espeso
silencio. Nadie habla de ellos. Son los grandes olvidados. Y disponer de masa
forestal es esencial para la disminución del CO₂, para preservar la biodiversidad, para
producir biomasa, para combatir el cambio climático
y la desertización. Creo que tenemos que hablar de los árboles e incluirlos en
nuestros programas del Pacto Verde.
La ampliación de la masa forestal en nuestro territorio
debería plantearse como un objetivo prioritario. Hoy los bosques en España
ocupan 18 millones de hectáreas con 7.500 millones de árboles. Representan el
36% de la superficie nacional. Es verdad que en los últimos decenios la masa
forestal ha aumentado. La democracia no le ha ido mal a los bosques. Pero sigue
habiendo inmensos espacios de tierras susceptibles de convertirse en masa
forestal. Deberíamos proponernos un programa de forestación de dos millones de
hectáreas con la finalidad de plantar 1.000 millones de árboles en un plazo de
diez años. Con tal programa la superficie de masa forestal alcanzaría el 40%
del territorio nacional. Me parece un objetivo ambicioso pero factible.
Supondría una inversión total aproximada de 6.000 millones de euros.
Debería ser un programa nacional con la
colaboración de las Comunidades Autónomas, Municipios y participación de la
iniciativa privada. Disponemos de excelentes ingenieros de montes para
diseñarlo y ejecutarlo. La llamada “España vacía” sería especialmente
beneficiada. Generaría miles de puestos de trabajo en la España rural. Enriquecería substancialmente el patrimonio natural de
España. Aumentaría las posibilidades de utilizar la biomasa como fuente de
energía. Nos convertiría, holgadamente, en el segundo país de Europa, detrás de
Suecia, en superficie forestal.
No debemos desaprovechar las oportunidades
que nos ofrece este particular momento histórico de reconstrucción y
relanzamiento. Olvidarse de los árboles, cuando estamos empeñados en el Pacto
Verde, me parecería una torpeza miope. Un sabio proverbio chino dice: “el mejor
momento para plantar un árbol fue hace 20 años. El segundo momento es ahora”.
Eugenio Nasarre es
vicepresidente del Movimiento Europeo de España.
El
Pais 5/3/2021