viernes, 27 de febrero de 2009

Y USTED ¿A QUÉ AUTÓCTONO VOTA?


La respuesta puede ser muy clara: VOTA TÚ QUE A MI ME DA LA RISA. Faltan 48 horas para que se celebren las elecciones autonómicas en el País Vasco. Si uno dispone de tiempo y ganas para realizar un exhaustivo repaso a los distintos programas electorales de los candidatos que concurren a las mismas, puede sacar conclusiones muy positivas.
Conviene recordar, que la lectura de los mismos se ciñe al apartado del MEDIO AMBIENTE. Un tema que nos ocupa y preocupa.
El manido concepto de desarrollo sostenible preside todos los epígrafes. Algunos incluso reconocen su reiterativo empleo, casi otorgándole de antemano, su agotamiento. Así, estamos cansados de oirlo para todos los ámbitos de nuestra vida; transporte sostenible, economía sostenible,energia sostenible.
Pero, ¿Quíen se preocupa de nuestros bosques autóctonos y su reforestación? Pues sobran dedos de la mano entre los presidenciables preocupados por defender esta parcela.Como botón de muestra unos ejemplos clarificadores, tal cual, lo mencionan en sus programas:
" Incrementar en un 10% las ayudas para el aumento de la superficie forestal autóctona ".
"Pondremos en marcha un Plan de Reforestación, tendente a la recuperación de las especies autóctonas, preferentemente las especies frondosas de crecimiento medio, técnicas silvícolas respetuosas con el medio ambiente y nuevos sistemas forestales tanto con fines económicos,ambientales como sociales".
"Rechazar la explotación forestal intensiva de especies de rápido crecimiento y muy agresivos para el medio. Potenciar la reforestación con espacios autóctonos e incrementar las masas de los bosques primarios".
"Promover la investigación en producción y propagación de especies de árboles, arbustos y herbáceas autóctonas".
Se habla mucho del término autóctono: del deporte autóctono, la cultura autóctona, el idioma autóctono. En el ámbito forestal, el vocablo parece ser tabú.Es cierto que en nuestro territorio histórico vizcaíno, la propiedad de la tierra productora está en manos privadas. Propietarios que cultivan pinos y eucaliptos, agrupados en asociaciones que tienen cierto peso en el sector y que defienden la mano que les da de comer. Loable su postura, pero compatible con otras que defienden la biodiversidad.
En la actualidad ,parece que existe cierta prisa por plantar árboles. Empresas privadas y públicas, administraciones, alcaldes y otros estamentos sociales se apuntan a la "fiebre de plantar árboles". Pero ¿de dónde proceden estos plantones? Se obsequían a los ayuntamientos con cerca de 30.000 plantas de árboles procedentes de Bélgica y otras latitudes geográficas, ya que el Departamento de Agricultura Foral Vizcaíno carece de vivero propio para producir tanta cantidad de especies autóctonas. Lo que resulta agravante no es que el el 50% de los Montes de Utilidad Pública sean de frondosas, que los son por sí solos, pues no olviden que dentro de éstas se incluye al eucalipto.Si no precisamente que en el 50% restante no se plante arboles y arbustos autóctonos.
Pero no perdamos el hilo conductor de este texto. También se encuentran soflamas de los futuribles gobernantes que no tienen desperdicio en el ámbito que nos ocupa:
"Garantizar la función ecológica protectora de los bosques y el desarrollo de las zonas rurales".
"Fomentaremos el conocimiento de nuestros montes, de sus producciones como base de futuro y sostenimiento de nuestra masa forestal.Igualmente, se elaborarán planes de erradicación de especies invasoras de fauna y flora, cuando representen una amenaza para las especies autóctonas o los ecosistemas".
En definitiva, los redactores de los programas son hábiles para plasmar lo que quieren decir. Acentúan, puntuan y escriben buscando captar el voto de los electores. Aunque en ocasiones se queden cortos y otras plasmando lo que cada uno quiera entender. ¿POR QUÉ LAS DENOMINAN PROPOSICIONES CUANDO SÓLO DAN LUGAR A CONFUSIONES?
Sean consecuentes, la sociedad demanda cada día más bosques y lugares de esparcimiento natural, valora la protección de la biodiversidad y la observación de la naturaleza y es precisamente en el Monte público, donde no se debería buscar la producción económica y empezar adar ejemplo conservando lo autóctono que aún nos queda y aunque no se repueble con autóctono, al menos no plantar pinos.
Cambien la realidad por un día, un voto, un árbol.