martes, 31 de marzo de 2009
lunes, 30 de marzo de 2009
PASABA POR AQUÍ
Bajo este epígrafe comienza una serie de descripciones sobre distintos sitios de nuestra geografía. Donde la naturaleza tiene un papel importante, pero no el principal, aderezado de otros recursos, bien gastronómicos, bien históricos o porque no artísticos.
1.Monte Jata y alrededores.
Partimos de Larraurri, perteneciente al municipio de Mungia, tras un breve recorrido por el barrio se pueden visitar palacios solariegos. Junto con diferentes molinos y otros edificios de corte eclesiástico, como ermitas e iglesia. Tomamos la carretera en dirección Markaida y en una desviación a la derecha encontramos un panel indicativo de nuestra ruta.
La ermita consta de una sola nave y sus muros están reforzados con contrafuertes. Consta de tres entradas de diferentes épocas; la más antigua es la que da al sur, mientras que las entradas Norte y Oeste están protegidas por un pórtico.
En el ábside se abre una ventana de arco apuntado de gran valor. En los capiteles exteriores apreciamos una figura antropomorfa rodeada de brazos vegetales, helechos y piñas, acantos y una máscara humana que tiene varias interpretaciones: imagen didáctica del pecador atrapado por sus pasiones; figura de la mitología celta como representación masculina de la naturaleza.
Por Zumetzaga pasaba un camino medieval que comunicaba Bermeo y Bakio con Mungia. Esta ruta servía también a los peregrinos que lse acercaban en barco a Bermeo y de allí a Bilbao, pasando una de sus dos rutas por Zumetzaga: Bermeo-Gaztelugatxe-San Pelayo-Zumetzaga. Desde esta última se bajaba hasta Larrauri y por el alto de Elordui se llegaba a Mungia, desde donde se tomaba rumbo a Bilbao pasando por Laukariz y Zamudio.En la actualidad el GR 280 de Uribe transita por este enclave y nos permite llegar a la costa, rememorando tiempos pasados.
Con un día despejado, las vistas resultan muy gratificantes, para los más osados. En la lontananza, Bakio y San Juan de Gaztelugatxe, esperan la instantánea apropiada desde esta perspectiva. Volviendo la vista hacia otro punto, deshacemos con la mirada perdida, el camino de subida, más sosegados y con cierto resoplo.
“Callaos condenadas que me vais a delatar”.
Un último detalle, como la resina se desprende gota a gota de la rama fragmentada del pino que nos recibió como anfitrión, demostrando que no todo es malo en los cultivos forestales, a veces tiene recompensa.
lunes, 23 de marzo de 2009
SALVAR LA NATURALEZA COMO INVERSIÓN

Diversas iniciativas financieras demuestran que la conservación del medio ambiente puede ser un rentable negocio.
Mercados financieros donde los inversores se benefician con la recuperación de una especie, macroinversiones para proyectos medioambientales, microcréditos para poner en marcha empresas sostenibles en países en desarrollo, o estudios financieros para cuantificar las consecuencias del deterioro natural. Son algunos ejemplos que demuestran que la "ingeniería financiera" no debe ser sinónimo de especulación, sino que bien utilizada puede resultar de gran ayuda para conservar y mejorar el medio ambiente.
FUENTE: Consumer Eroski digital por ALEX FERNÁNDEZ MUEZA.
Un grupo de investigadores estadounidenses ha propuesto crear un mercado financiero de animales en peligro, gestionado por las instituciones, de forma que su conservación dependería de sus inversores. En caso de asumir el plan, el Gobierno determinaría el coste de protección de una especie y se destinaría un fondo para cubrir los contratos con los posibles inversores. Si el número de animales cayera por debajo de un umbral determinado, los contratos serían anulados y el dinero se destinaría a programas de recuperación. Si el número de ejemplares aumentase, los inversores recibirían los beneficios en proporción al estado de salud de la especie.
Los riesgos de protección serían asumidos por las personas que tienen en sus manos el destino de una especie o un hábitat
La propuesta, publicada en la revista científica "Frontiers of Ecology and the Environment", no es la primera en poner precio a la naturaleza para tratar de salvarla. En Estados Unidos (EE.UU), el "mercado de la biodiversidad" funciona desde la década de los 80. En este caso, las administraciones señalan especies o hábitats que se han de proteger, y se establece un sistema de compensaciones para su protección, basado en la oferta y la demanda. De esta manera, los dueños de tierras en los que se encuentren dichos hábitats o especies evitan la tentación de dar a sus propiedades otros fines, ya que logran un buen negocio "vendiendo" su trabajo de conservación.
Sin embargo, explican los responsables de la propuesta, estos programas no aprovechan todas las ventajas de los sistemas de mercado y, además, las instituciones sólo toman cartas en el asunto cuando la situación de algunas especies es muy grave, pero no ofrecen protección alguna aunque padezcan amenazas que les estén llevando a una situación extrema. En este sentido, esperar tanto puede ser costoso e inútil, recuerdan los investigadores: la prevención es el mejor (y más económico) sistema para conservar una especie, ya que en una situación crítica, los programas de recuperación o restauración suelen salir a las instituciones muy caros y no siempre son efectivos.
Por ello, la citada propuesta apunta una fórmula intermedia en la que los riesgos de protección no serían asumidos por las instituciones, sino por las personas que en realidad tienen en sus manos el destino de una especie o un hábitat. Además, sostienen, el dinero institucional destinado a la conservación se aprovecharía mejor, antes de que la situación se vuelva insostenible.
En cualquier caso, los investigadores reconocen que la idea necesitaría un desarrollo mayor y los detalles tendrían que estudiarse caso por caso. Por ejemplo, la estimación económica tendría que ser lo más ponderada posible: si se apuntan unos precios demasiado bajos, no serían interesantes para los inversores. Y si se sobreestima, se estaría malgastando el dinero público. Asimismo, sería necesario un sistema objetivo y fiable para ambas partes a la hora de cuantificar la evolución del número de ejemplares de una especie.
Los riesgos de protección serían asumidos por las personas que tienen en sus manos el destino de una especie o un hábitat
La propuesta, publicada en la revista científica "Frontiers of Ecology and the Environment", no es la primera en poner precio a la naturaleza para tratar de salvarla. En Estados Unidos (EE.UU), el "mercado de la biodiversidad" funciona desde la década de los 80. En este caso, las administraciones señalan especies o hábitats que se han de proteger, y se establece un sistema de compensaciones para su protección, basado en la oferta y la demanda. De esta manera, los dueños de tierras en los que se encuentren dichos hábitats o especies evitan la tentación de dar a sus propiedades otros fines, ya que logran un buen negocio "vendiendo" su trabajo de conservación.
Sin embargo, explican los responsables de la propuesta, estos programas no aprovechan todas las ventajas de los sistemas de mercado y, además, las instituciones sólo toman cartas en el asunto cuando la situación de algunas especies es muy grave, pero no ofrecen protección alguna aunque padezcan amenazas que les estén llevando a una situación extrema. En este sentido, esperar tanto puede ser costoso e inútil, recuerdan los investigadores: la prevención es el mejor (y más económico) sistema para conservar una especie, ya que en una situación crítica, los programas de recuperación o restauración suelen salir a las instituciones muy caros y no siempre son efectivos.
Por ello, la citada propuesta apunta una fórmula intermedia en la que los riesgos de protección no serían asumidos por las instituciones, sino por las personas que en realidad tienen en sus manos el destino de una especie o un hábitat. Además, sostienen, el dinero institucional destinado a la conservación se aprovecharía mejor, antes de que la situación se vuelva insostenible.
En cualquier caso, los investigadores reconocen que la idea necesitaría un desarrollo mayor y los detalles tendrían que estudiarse caso por caso. Por ejemplo, la estimación económica tendría que ser lo más ponderada posible: si se apuntan unos precios demasiado bajos, no serían interesantes para los inversores. Y si se sobreestima, se estaría malgastando el dinero público. Asimismo, sería necesario un sistema objetivo y fiable para ambas partes a la hora de cuantificar la evolución del número de ejemplares de una especie.
De los macroplanes a los micropréstamos
La inversión en planes que combatan los problemas del medio ambiente también ayuda a mejorar la economía. Así lo ha entendido el Gobierno estadounidense, que ha aprobado la "American Recovery and Reinvestment Act", un paquete de medidas para tratar de estimular la economía en este país. De los 790 mil millones de dólares que se tiene previsto invertir, 60 mil millones irán destinados al desarrollo de energías alternativas y limpias, investigación científica y varios proyectos medioambientales.
El Gobierno de EE.UU. prevé invertir 60 mil millones de dólares en energías alternativas y limpias, investigación científica y varios proyectos medioambientales
No obstante, aunque los grupos medioambientalistas lo consideran el mayor estímulo de la historia hacia una economía "verde", señalan algunos aspectos que podrían haber sido mejorados. Por ejemplo, la cantidad propuesta para aumentar el transporte público ha caído de los 12 mil millones iniciales a los 8,4 mil millones.
Asimismo, algunos expertos dudan de que las instituciones locales y estatales, beneficiarias directas del plan, estén preparadas para gestionar eficientemente los proyectos y las grandes cantidades de dinero que recibirán para llevarlos a cabo. Otros expertos recuerdan también la influencia de los "lobbys" (grupos de presión) y las luchas que puede haber entre las partes interesadas, lo que podría ser determinante en el desarrollo de muchos de estos proyectos "verdes".
Aunque no todo tienen que ser grandes inversiones y macroplanes, porque la suma de pequeñas iniciativas puede dar también grandes resultados. Un ejemplo destacado es el de los microcréditos, una idea surgida en Bangladesh a mediados de los años 70. Su impulsor, Muhammad Yunus, creaba el Banco Grameen para ofrecer pequeñas financiaciones a personas sin recursos, de forma que pudieran llevar a cabo proyectos empresariales con los que salir de la pobreza. Yunus recibía el Nóbel de la Paz en 2006 por su idea y la extensión del concepto a otros países en desarrollo: el Banco Mundial (BM) calcula que hay más de 7.000 organizaciones microfinancieras que han otorgado créditos por valor de 7.000 millones de dólares a unos 16 millones de personas.
Los expertos subrayan que los microcréditos han hecho una gran labor por el medio ambiente: tras tres décadas de experiencia, se ha demostrado que, cuando las personas pobres tienen la oportunidad de ganarse la vida de forma legítima y sostenible, no necesitan acudir a la especulación o la sobreexplotación de los recursos naturales. En este sentido, la mayoría de las instituciones de microcréditos establecen que los proyectos sean sostenibles como condición imprescindible para la concesión de los préstamos. En otros casos, también se ofrecen condiciones de financiación más ventajosas para proyectos "verdes".
El Gobierno de EE.UU. prevé invertir 60 mil millones de dólares en energías alternativas y limpias, investigación científica y varios proyectos medioambientales
No obstante, aunque los grupos medioambientalistas lo consideran el mayor estímulo de la historia hacia una economía "verde", señalan algunos aspectos que podrían haber sido mejorados. Por ejemplo, la cantidad propuesta para aumentar el transporte público ha caído de los 12 mil millones iniciales a los 8,4 mil millones.
Asimismo, algunos expertos dudan de que las instituciones locales y estatales, beneficiarias directas del plan, estén preparadas para gestionar eficientemente los proyectos y las grandes cantidades de dinero que recibirán para llevarlos a cabo. Otros expertos recuerdan también la influencia de los "lobbys" (grupos de presión) y las luchas que puede haber entre las partes interesadas, lo que podría ser determinante en el desarrollo de muchos de estos proyectos "verdes".
Aunque no todo tienen que ser grandes inversiones y macroplanes, porque la suma de pequeñas iniciativas puede dar también grandes resultados. Un ejemplo destacado es el de los microcréditos, una idea surgida en Bangladesh a mediados de los años 70. Su impulsor, Muhammad Yunus, creaba el Banco Grameen para ofrecer pequeñas financiaciones a personas sin recursos, de forma que pudieran llevar a cabo proyectos empresariales con los que salir de la pobreza. Yunus recibía el Nóbel de la Paz en 2006 por su idea y la extensión del concepto a otros países en desarrollo: el Banco Mundial (BM) calcula que hay más de 7.000 organizaciones microfinancieras que han otorgado créditos por valor de 7.000 millones de dólares a unos 16 millones de personas.
Los expertos subrayan que los microcréditos han hecho una gran labor por el medio ambiente: tras tres décadas de experiencia, se ha demostrado que, cuando las personas pobres tienen la oportunidad de ganarse la vida de forma legítima y sostenible, no necesitan acudir a la especulación o la sobreexplotación de los recursos naturales. En este sentido, la mayoría de las instituciones de microcréditos establecen que los proyectos sean sostenibles como condición imprescindible para la concesión de los préstamos. En otros casos, también se ofrecen condiciones de financiación más ventajosas para proyectos "verdes".
El agua, más valiosa que el petróleo
Los estudios económicos también pueden ser de gran ayuda para señalar los problemas medioambientales y buscar posibles soluciones. Es el caso del conocido como "informe Stern". Su responsable, el británico Nicholas Stern, ex economista jefe del BM, cuantificaba por primera vez las pérdidas económicas catastróficas que supondría no hacer frente al cambio climático. Otro ejemplo, un estudio dado a conocer recientemente por el grupo CERES, especializado en análisis de mercado para el sector agrícola. El informe señala que la disminución de las reservas de agua supone un peligro mayor para los negocios que las de petróleo. Sus responsables indican que todos los sectores productivos dependen del agua en mayor o menor medida, y recuerdan que este elemento no tiene ningún sustituto, mientras que para lograr energía hay otras posibilidades además del petróleo.
TXIRPIAL DIEZ AÑOS/ HAMAR URTE
Cuando uno echa la vista atrás sólo le quedan inmejorables recuerdos. Corrían tiempos pretéritos. Con lo positivo y negativo que conlleva la década. Una época para aprender y adquirir unos conocimientos diferentes, como bien citaba Charles Dickens:
“La primavera de la esperanza y el invierno de la desesperación”.
Dejemos un instante, apenas tres segundos, para retroceder en el tiempo. En una de aquellas dinámicas de grupo, que Karlos conducía con maestría nos preguntaba:
¿Cómo te ves dentro de diez años?
Pues aquí seguimos, haciendo lo que se puede. Parece que no ha pasado el tiempo por todos nosotros. Sumamos diez años más en nuestro carnet de identidad; con canas o sin ellas; con más o menos pelo; emparejados o singles; con familia a cargo o sin ella. Pero nos sigue uniendo algo que compartimos en dos palabras:
TXIR - PIAL
Lo de consensuar el nombre de la asociación fue algo significativo. Otorgándole un carácter propio. Empleando la grafía del euskera para adecuarlo al terreno en el que nos movemos y con un significado recogido en el diccionario que dice:
“Pie o brote joven procedente de la cepa o raíz de un árbol”.
Las ideas fluían a borbotones de nuestras neuronas. El disco duro iba más rápido que la información que procesaba. Miguel, Tomy, Txemi , Maite y Adolfo ,quien suscribe estas líneas ,esbozaron el proyecto al concluir el curso de Guías de la Naturaleza, tras 640 horas lectivas de imborrables reminiscencias. Al poco tiempo hubo dos nuevas incorporaciones, que se sumaron al equipo fundacional. Emilio, en la actualidad, enredado en múltiples aventuras. Y Alberto , nuestro particular hombre del Renacimiento.
La semilla ya estaba engendrada. Un esbozo del primer folleto divulgativo que diseñamos apuntaba lo siguiente:
La semilla ya estaba engendrada. Un esbozo del primer folleto divulgativo que diseñamos apuntaba lo siguiente:
“Somos un pequeño rodal que crece al ritmo de la encina y del roble y que irá creciendo en la medida que tú y tu grupo nos demandes…”
Y vaya si ha crecido. Tampoco en demasía, como para celebrarlo con cohetes. Lo que siempre mantuvimos claro es que llegaríamos hasta donde pudiéramos. Con los lógicos límites personales y profesionales para resolver las cuestiones medioambientales. No nos centramos en temas exclusivamente botánicos. Abarca nuestro colectivo otras disciplinas relacionadas con la naturaleza, pero con las limitaciones que tiene las de ser una asociación sin ánimo de lucro.
Y el brote se hizo árbol...
A fecha de hoy, 23 de marzo de 2009, seremos alrededor de tres decenas de personas las que pertenecemos al colectivo. Algunos han pasado y no han vuelto, otros entraron y ahí siguen todavía y los menos, resultan veceros. Lo importante como reza un slogan madrileño es que Txirpial:
“Es la suma de todos”.
Con sus errores y aciertos; sus defectos y virtudes; sus enfados y reconciliaciones. Colaborando con lo que cada uno puedo aportar hemos diseñado itinerarios autoguiados; manuales de plantabosques; pronunciado charlas e impartidos cursos; realizado números excursiones eminentemente empíricas ; rellenado formularios y múltiples papeles en busca de subvenciones y proyectado diapositivas antes, ahora películas y montajes audiovisuales auspiciados por las nuevas tecnologías. Pero de lo que más nos podemos enorgullecer es de haber conocido muchas personas. Resultando su principal cápital las personas que componen el grupo. Como los de ARBA, que nos acogieron desde un principio con los brazos abiertos. Convirtiéndonos en la actualidad, en una parte de su causa en defensa de los bosques autóctonos, repartida por toda la geografía española. Y es como dijo uno de sus principales mentores, en referencia a nuestro grupo:
“Los cabrones de ellos me cautivaron desde el primer momento”.
También los de ARBAVA y sus acólitos, por los lazos que nos unen, siempre tan cerca a pesar de la relativa lejanía que nos separa. Compartiendo confidencias y proyectos en la parcela que nos ocupa.
También los de ARBAVA y sus acólitos, por los lazos que nos unen, siempre tan cerca a pesar de la relativa lejanía que nos separa. Compartiendo confidencias y proyectos en la parcela que nos ocupa.
¿Y en el futuro? A corto plazo, se hace necesario savia nueva. Nuevas incorporaciones que sigan dotando al grupo de su peculiar heterogeneidad. Comprometidos y por lo menos decididos a continuar, por lo menos otra década. De esta manera, la asociación perdurará en la lucha de su objetivo primigenio y no se quede varada en el mare mágnum de siglas que pululan en nuestra sociedad. Para que no puedan tildarla, en palabras de Winston Churchill:
“Es un acertijo envuelto en un misterio dentro de un enigma”.
viernes, 13 de marzo de 2009
PLANTABOSQUES EN ALONSOTEGUI
"Árboles y amores: mientras tengan raíces, tendrán frutos y flores".
Refrán Popular
viernes, 6 de marzo de 2009
DÍA DEL ÁRBOL EN ALONSOTEGUI
El Domingo 8 de Marzo hemos quedado en la plaza de Alonsotegui a partir de las DIEZ HORAS, para subir andando hasta el albergue y plantar en los alredededores unos cuantos árboles autóctonos. Si tienes tiempo y ganas, te agradeceremos que nos aacompañes, garantizamos buen tiempo y habrá una recompensa final para los plantabosques. Atrevete a plantar con los 5 sentidos:
VISTA COMTEMPLA EL BOSQUE MÁS ALLÁ DE SUS RAMAS.
OÍDO CONTRIBUYE PARA ESCUCHAR LOS CANTOS DE LAS AVES EN LOS FUTUROS NIDOS QUE LES PROPOCIONARÁN LOS ÁRBOLES ADULTOS.
TACTO PLANTA CON ESFUERZO Y SIN RECOMPENSA EN METÁLICO.
OLFATO OXIGENA CON TU AYUDA EL MEDIO AMBIENTE.
GUSTO PARA ALTERAR LA MONOTONÍA PAISAJISTICA.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)